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Tenemos una «inflación» de gasto público. los datos de julio son espeluznantes. El gasto de la Administración del Estado crece en julio un 16 % y en lo que va de año un 11,5 %, en tasa interanual, mientras que la inflación crece para los españoles un 4,3 % y para el BCE un 4,6 %. Es decir, los gastos creen 6,9 puntos más que lo que suben los precios. Por lo tanto, podemos decir que tenemos una «inflación de gasto».

Según la misma fuente, la Intervención General de la Administración del Estado, la IGAE, los «recursos financieros», es decir los ingresos por todos los impuestos, crecen en el mes de julio un 16,7 % y en los últimos 12 meses un 11 %, es decir, que los impuestos totales pagados por los ciudadanos y las empresas crecen 6,7 puntos más que el IPC, por lo tanto, me puedo permitir el lujo de decir que tenemos una «inflación de recaudación de impuestos».

Pero, a pesar de que estamos en una inflación de recaudación de impuestos, no somos capaces de parar nuestro déficit, que se ha ido hasta los 44.539 millones, lo que supone un crecimiento del 13,5 % y aunque no tenemos los datos de la deuda, si puedo estimar que esta habrá subido en más de 62.000 millones.

La Agencia Tributaria acaba de publicar los resultados de la recaudación y acumulados a julio y el volumen en que ha crecido la recaudación en este año. Los datos son demoledores, porque en el mes de julio el IRPF crece un 11,1 % y en lo que va de año un 10,7 %. El Impuesto de Sociedades crece un 39,1 % y en el año un 75,6 %, porque este año se ha devuelto menos por las sentencias del Supremo. Todos los impuestos directos crecen en el mes un 11,7 % y en el acumulado del año un 13,8 %.

Está más que claro que el Estado no perdona y como necesita caja para gastar, no tiene reparo alguno en mantener una inflación que está empobreciendo al español y sino lean lo que está pasando con los Impuestos Indirectos. El IVA en el mes sólo sube un 4,5 % y la recaudación de los Impuestos Especiales cae un 4,6 % (bebidas alcohólicas bajan un 8,9 % y la cerveza un 2,3 %) y si lo miramos en lo que ha pasado en el año, el IVA todavía aguanta un poco más y crece un 7,6 %, pero los Impuestos Especiales se desploman un 6,3 % (bebidas alcohólicas -3,0 % y la cerveza -1,3 %).

Pero para demostrar que de verdad este Gobierno es un depredador tributario y que ha creado un nuevo modelo de ingresos, la «inflación recaudatoria», hoy voy a mostrarles los números de julio de 2018 comparados con julio de 2026 y los acumulados a julio de estos dos años.

Estos son los datos de 8 años de la «burla recaudatoria» a la que nos hemos visto sometidos:

Los datos son apabullantes, pero recordemos que la inflación ha crecido, durante estos ocho años, un 27,4 %:

1) En julio de este año, la recaudación por IRPF aumentó un 95,6 % respecto al mismo mes de hace ocho años. En el acumulado, el incremento fue ligeramente inferior, del 93,6 %, lo que indica una aceleración del crecimiento mensual.

2) El Impuesto de Sociedades que en julio de 2026 recaude prácticamente lo mismo que julio de 2018, con una ligera bajada, no contradice que el acumulado crezca un 217,5 %, dado que el impuesto concentra buena parte de sus ingresos en los pagos fraccionados de otros meses y su recaudación neta está muy condicionada por las devoluciones. En 2026, además, la IGAE señala expresamente menores devoluciones de campañas anteriores y mayores ingresos por liquidaciones de la Administración.

3) En el apartado de No Residentes, aunque el mes decrece contra 2018, viene fundamentalmente por las devoluciones de sentencias del Supremo, pero el acumulado está incluso por encima del IRPF.

4) El Total de los Impuestos Directos crece en julio un 88,1 %, pero en acumulado podemos decir que se multiplica por dos tranquilamente.

5) En el IVA ya vemos que, aunque el mes crece un 34,5 % mucho más cerca de la inflación oficial del Gobierno, que ya sabemos que es más que discutible como se miden determinados grupos y subgrupos, lo cual demuestra que estamos muy cerca del consumo real del 2018, fundamentalmente porque la realidad es tozuda y muestra que con la recaudación de los Impuestos Directos en este país se ha hecho difícil consumir. La recaudación acumulada no para de bajar en crecimiento y está casi a la mitad de crecimiento del IRPF.

6) Y en los Impuestos Especiales, aunque mantiene en el mes un 8,1 % de crecimiento, en el acumulado solo crece un 5,7 % lo cual demuestra que en términos reales estamos consumiendo mucho menos que en 2018, con un decrecimiento de más de un 20 %.

La recaudación total sube un 70,6 % en ocho años, 2,6 veces la inflación, como acabamos de ver es donde los ciudadanos y las empresas no se pueden escabullir de los Impuestos Directos que están dejando a los consumidores secos y a las empresas sin grandes gana de invertir en España y sino que se lo digan a Iberdrola que no para de invertir fuera.

La «inflación recaudatoria» no tiene parangón. Al Gobierno le permite seguir gastando sin Presupuestos como nunca se ha gastado, pero al ciudadano de a pie le deja sin caja para gastar.

Tenemos una economía dopada por el gasto público y mantenida con la deuda, pero con alto riesgo de que, en cualquier momento, esto se dé la vuelta y nos veamos endeudados, sin ahorros, con menos ingresos de los esperados y con unas tasas de interés que no podamos pagar.

Eso si, el Gobierno disfruta, de momento, de su Estado del Bienestar y muchos ciudadanos del Estado del Malestar.