El psicólogo defiende recuperar espacios ajenos al empleo
Empleo
Un psicólogo explica las señales de que el trabajo está afectando a tu vida personal
Advierte de que el agotamiento laboral puede terminar afectando a las relaciones, el deporte, la alimentación y la percepción general de la propia vida
El agotamiento en el trabajo no siempre se queda dentro del horario laboral. Rafael Alonso, experto en recursos humanos y psicólogo, advierte de que una mala situación profesional puede acabar extendiéndose a otros ámbitos y provocar que una persona perciba de forma negativa una vida que, en realidad, puede funcionar bien en muchos otros aspectos.
«Lo más normal es que eso solamente sea una parte de tu vida que no está funcionando bien», explica Alonso. Una persona puede sentirse feliz con sus amigos, con su familia o con su entorno y, sin embargo, empezar a aislarse si el empleo se convierte en una fuente constante de malestar.
«Si el trabajo no está bien, si sales agotado, si no sabes qué hacer, lo más normal es que te aísles socialmente, que no te apetezca salir, que te olvides del deporte, que tu alimentación funcione mal», señala.
Para el experto, una parte del problema está en el protagonismo que ha adquirido la profesión. «Literalmente el trabajo se ha convertido en el centro de nuestra vida», asegura.
Alonso reconoce que cada vez hay más personas que intentan salir de esa dinámica, aunque también recuerda que no siempre resulta sencillo. «También hay que tener en cuenta que uno necesita trabajar para pagar facturas, o sea, no es tan sencillo como irme de mi trabajo, dejarlo o mandar a tomar viento a mi jefe, eso no se puede hacer».
El psicólogo también se fija en la forma en la que las conversaciones cotidianas giran alrededor del empleo. «La primera conversación, si te das cuenta, cuando tú hablas con alguien es qué tal te va en el trabajo, es lo primero que decimos».
Algo parecido sucede al conocer a otra persona. «Es como que nuestra vida gira solamente en torno al trabajo y nuestra identidad gira solamente en torno a nuestra profesión».
Evitar que el malestar lo invada todo
Cuando la situación profesional empeora, explica Alonso, puede aparecer la sensación de que todo lo demás también va mal. «Pensamos que en nuestra vida empieza a irnos todo mal, lo vemos todo como con un cristal negro, yo siempre digo que parece que tenemos como unas gafas de sol y lo vemos todo oscuro».
Por ello, defiende recuperar espacios ajenos al empleo. «Necesitamos encontrar aquellas cosas que nos nutren de verdad fuera de horario laboral».
Su conclusión es clara: «Hay que empezar a relativizar el trabajo, hay que empezar a dejar de darle tanta importancia porque si no literalmente vamos a acabar agotados y bloqueados y te lo digo yo que soy psicólogo».