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En el documento que publica la Agencia Tributaria sobre la recaudación de julio y su acumulado en el año se incluye un comentario para enmarcar: «Las retenciones por pensiones crecieron un 11,5 %, similar al incremento en el año, que es del 11,4 %, con subidas cercanas al 7 % en la masa de pensiones y al 4,5 % en el tipo efectivo».

Es una frase corta, pero tiene una implicación tremenda. La recaudación acumulada por retenciones sobre las pensiones aumenta un 11,4 %, mientras que la masa de pensiones crece alrededor de un 7 % y el tipo efectivo soportado por los pensionistas se incrementa aproximadamente un 4,5 %. Es decir, el aumento de la recaudación no procede únicamente de que haya más pensionistas y de que las prestaciones sean mayores, sino también de que el tipo efectivo al que tributan continúa aumentando.

La propia Agencia Tributaria reconoce mes a mes este incremento del tipo efectivo. Una de las razones que explica este fenómeno es que las pensiones se revalorizan con la inflación mientras que los parámetros del IRPF no se actualizan automáticamente en la misma proporción. Es el efecto conocido como «progresividad en frío», que provoca que aumentos nominales de renta destinados a compensar la inflación puedan terminar elevando la tributación efectiva.

Lo espectacular de todo esto es que el Gobierno no tiene que dar explicaciones públicas ni acudir al Congreso para que le convaliden un decreto ley. Las pensiones se revalorizan cada año conforme al IPC con el objetivo declarado de preservar su poder adquisitivo.

Pero la tarifa del IRPF, en cambio, no se deflacta automáticamente y determinados tramos, mínimos personales y familiares y reducciones permanecen fijados en euros nominales. El resultado puede ser que una pensión que aumenta para compensar la subida de los precios termine soportando una tributación efectiva mayor, de modo que una parte de esa revalorización se pierda por el camino antes de llegar al bolsillo del pensionista.

Para que vean la barbaridad de lo que está pasando y cómo, además, este Gobierno socialista evita dar explicaciones, les voy a mostrar dónde estábamos en el primer semestre de 2018 y dónde estamos ahora, al cierre del primer semestre de 2026.

Obviamente, todos los datos proceden de la Agencia Tributaria y cualquiera puede acceder a ellos en el informe del mes de julio, en el que se han actualizado los datos correspondientes al segundo trimestre.

En el primer semestre de 2018, las pensiones sujetas a retención sumaron 68.639 millones de euros. Lo recaudado alcanzó los 5.338 millones, con un tipo efectivo medio del 7,8 %.

En 2019, el tipo medio se mantuvo en el 7,8 %, a pesar de que la recaudación aumentó un 6 %. En 2020, en plena pandemia, las pensiones sujetas a retención aumentaron un 3,4 %, pero la recaudación creció más del doble y el tipo efectivo comenzó a subir, una tendencia que ya no se detendría en los años siguientes.

En 2022, en pleno proceso inflacionario, las pensiones sujetas a retención crecieron un 9 %, pero la recaudación aumentó un 18,4 % y el tipo medio alcanzó el 9 %.

A partir de aquí continúa la escalada. Así llegamos a 2026, cuando las pensiones sujetas a retención alcanzan los 108.057 millones de euros, las retenciones suman 11.740 millones y el tipo medio se sitúa en el 10,9 %.

Esto supone que las pensiones sujetas a retención han aumentado en ocho años un 57,4 %, que es lo que realmente vende el Gobierno, la ministra del ramo, el ministro de Economía y todos los medios pagados por el Gobierno.

Lo que no dice ninguno de ellos es que el IRPF retenido a los pensionistas ha aumentado un 119,9 %, más del doble que la masa de pensiones sujeta a retención, y que las retenciones llevan cinco años creciendo a tasas de dos dígitos, mientras que las pensiones nunca han registrado incrementos de esa magnitud.

El tipo efectivo medio ha pasado del 7,8 % al 10,9 %, lo que supone un incremento cercano al 40 %. En cualquier sociedad con unos pensionistas suficientemente informados y conscientes de lo que está ocurriendo, esto habría provocado una enorme contestación al Gobierno o le habría obligado a adoptar medidas para corregir el impacto fiscal de la inflación.

Pero los medios de comunicación, tipo Tele Pedro I (RTVE), Tele Pedro II (La Sexta), Tele Pedro III (Telecinco en general) y Tele Pedro IV (Atresmedia en muchas ocasiones), además de El País, la SER y otras muchas publicaciones regadas con millones de euros de publicidad institucional, se han encargado de que esto no se sepa.

Ni siquiera los grandes medios de la derecha hablan de estos temas y hay muy pocos economistas escribiendo sobre esta locura recaudatoria. Casi diez millones de pensionistas, uno de los mayores caladeros de voto de la izquierda, deberían saber que las retenciones practicadas sobre las pensiones han aumentado un 120 % desde 2018, mientras que la masa de pensiones sujeta a retención ha crecido un 57 %. Y que, a juicio de quien escribe, el responsable de este desafuero -por no decir atraco a mano armada, con nocturnidad y alevosía- es el Gobierno socialista de Pedro Sánchez.