Hacienda nutre sus bases de datos a través de canales automáticos
Un exfuncionario de Hacienda revela todo lo que sabe la Agencia Tributaria sobre tus cuentas y movimientos
Las entidades financieras reportan a Hacienda los saldos a fin de año y los movimientos de más de 3.000 euros
El control fiscal en España abarca un entramado informativo que va mucho más allá de la declaración de la Renta. Emilio Baena, exfuncionario de la Agencia Tributaria durante diez años y actual asesor fiscal, ha explicado en el pódcast Tengo un Plan la precisión con la que el fisco rastrea la situación económica de los contribuyentes mediante el cruce masivo de datos proporcionados por terceros.
En este sentido, nutren sus bases de datos a través de canales automáticos como el Suministro Inmediato de Información (SII), que obliga a grandes empresas a remitir sus registros de facturación en unos cuatro días. A esto se suma la Ley General Tributaria, que exige a todo tipo de entidades facilitar documentación con trascendencia fiscal.
En el sector financiero, los bancos informan periódicamente sobre las cuentas de sus clientes. Mediante el modelo 196, reportan los saldos a 31 de diciembre, los saldos medios del último trimestre y la suma anual de cargos y abonos.
Además, el modelo 171 notifica movimientos que superen los 3.000 euros. Aunque esto no implica una inspección automática para cada operación, sí activa alertas ante descuadres patrimoniales.
Cuentas en el extranjero y la barrera del domicilio
El rastreo fiscal se extiende fuera de España mediante acuerdos internacionales como el Sistema Común de Reporte (CRS), que facilita el intercambio automático de datos sobre cuentas bancarias en el extranjero de residentes fiscales.
A pesar de este despliegue, la actuación de los inspectores encuentra un límite constitucional estricto. Baena recuerda que, si bien en un requerimiento «pueden pedir prácticamente todo», no pueden acceder al domicilio del contribuyente «salvo que tengan una orden judicial» o su consentimiento expreso.