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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Así hace caja el Gobierno con la subida de la gasolina y el diésel a pesar de las rebajas de impuestos

Ellos son conscientes de que están haciendo mucho daño a las economías domésticas. Pero el daño empieza ya a trasladarse a las empresas, en especial a las más pequeñas

Ya no cabe ninguna duda de que el Gobierno, incluso después de anunciar una nueva rebaja fiscal al precio de la gasolina y el gasóleo, se ha estado beneficiando estos meses de la subida de los precios. Y seguirá haciéndolo en cuanto el nuevo descuento se vaya diluyendo mes a mes, tal y como explico más abajo.

Esta mañana, cuando salía pasé por una gasolinera que está muy cerca de mi casa y el precio de la gasolina se ha colocado ya a 2,019 euros el litro, lo cual está disparando el llenar el depósito de un coche de 50 litros hasta los 101 euros, cuando hace 7 meses costaba, el mismo coche, 73,5 euros, esto supone un 37,4 % más.

Cuando llenábamos el depósito a 73,5 euros, la inflación acumulada en los dos primeros meses del año era un 0 %... Si señores, en enero nos dijo el INE que los precios habían bajado un 0,4 % y en febrero bajaron un 0,4 % y en los últimos 12 meses era del 2,3 % y el ministro de Economía grababa vídeos diciendo que ya lo teníamos todo controlado.

Lo malo es que la que se lio en Irán fue en un error de cálculo brutal por parte de la Administración Trump, de consecuencias previsiblemente muy duras en las elecciones Mid Term, pero que también nos ha costado a muchos que la inflación se haya disparado.

Pero hay otro punto que hoy quiero no dejar de tratar, porque creo que es la clave de por qué el Gobierno ha esperado hasta el último minuto para anunciar la rebaja. El martes día 29, con el Consejo de Ministros ya convocado, el INE publicaba que la inflación de septiembre se disparaba al 4,9 %, la más alta desde febrero de 2023. Y fue justo entonces, con el dato ya sobre la mesa y la excusa perfecta en la mano, cuando Maricarmen y Carlos Cuerpo sacaron el tercer Real Decreto-ley del año, prorrogando la rebaja del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos hasta diciembre. Ni un día antes de lo estrictamente necesario.

Y fíjense en la letra pequeña, porque ahí está la trampa. Esta vez no han tocado el IVA, que se queda en el 21 % general, muy lejos del 10 % que aplicaron en marzo. Toda la rebaja se concentra en el Impuesto Especial, que en octubre baja 20 céntimos, en noviembre 13 y en diciembre apenas seis. Es la misma película que ya vimos entre julio y septiembre: empieza generosa y se va diluyendo mes a mes, así que en cuanto pasen las Navidades, Hacienda volverá a ingresar más de lo que ingresaba en febrero, exactamente igual que lleva haciendo desde que estalló esta crisis. Y la rebaja del IVA de la luz que han prometido para el último trimestre del año solo se activará si el IPC del grupo eléctrico de septiembre supera en un 15 % al del año pasado, que desconoceremos hasta mitad de octubre con lo cual nunca se podrá aplicar hasta noviembre.

Veamos con los datos que facilita la Comisión Europea, a través de la Dirección General de Energía, con los datos que envía el Ministerio de Transición Ecológica en el caso España:

El 23 de febrero, el último dato disponible antes de la crisis de Ormuz que se inició el 28 de febrero, nos decía que el precio medio de la gasolina era de 1,471 euros por litros, que realmente se podría haber vendido a 0,743 euros el litro, porque todos los impuestos (IVA más especiales) sumaban 0,728 euros, es decir casi el 50 % del precio eran impuestos.

El 21 de septiembre, último dato oficial disponible, el precio medio de la gasolina 95 era de 1,928 euros el litro, que realmente se podría haber vendido, si el Gobierno quisiera, a 1,171 euros, que es lo que realmente ha subido la gasolina, pero ya los impuestos suponían 0,757 euros, es decir, el gobierno ya estaba recaudando un 1,9 % más que en febrero.

El dato hoy, cuando escribo esto es de 2,019 euros y he hecho el cálculo a la inversa y, por lo tanto, la gasolina podría venderse a 1,246 euros el litro, cosa que Carlos Cuerpo no tiene ningún interés, porque Hacienda ya se está llevando a las arcas del Tesoro, la cifra de 0,773 euros por litro que supone un 6,2 % más sobre lo que se recaudaba a febrero de este año.

Así que ya lo saben ustedes, el Gobierno haciendo negocio para sus arcas a costa suya mis queridos lectores, se mofan de todos nosotros. Y esta vez ni siquiera han tardado el mes que yo me temía: la rebaja entra en vigor el 1 de octubre, apenas dos días después de anunciarla. Que no se confundan ustedes: no es que de repente se hayan vuelto ágiles pensando en su bolsillo, es que les venía de perlas mover ficha justo el mismo día en que el IPC les explotaba en la cara.

Ellos son conscientes de que están haciendo mucho daño a las economías domésticas. Pero el daño empieza ya a trasladarse a las empresas, en especial a las más pequeñas que cada mes que pasa tienen más problemas para mantenerse a flote.

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