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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Cuerpo nos endeuda en nueve meses más de lo que estaba previsto para todo el año

Continúa el despilfarro, y en septiembre hemos batido el récord en petición de nueva deuda: 19.200 millones más

El Tesoro Público es, sin duda, uno de los termómetros que mejor indican la salud de la Administración General del Estado: si el enfermo está en fase de recuperación o si tiene riesgos de que, al subir la fiebre, pueda entrar en parada.

En el caso del Tesoro no hablamos de doctores en medicina interna. Hablamos de doctores que tienen que salir al mercado a por el dinero para poder pagar, primero, los intereses de la deuda, para que nos sigan prestando; segundo, la deuda que vence para que otros, o los mismos, nos vuelvan a prestar y, después de haber pagado a los que nos prestan, pagar las nóminas de los empleados públicos, los gastos generales para que los edificios se iluminen, haya calefacción o aire acondicionado o los teléfonos funcionen, para pagar a los pensionistas y clases pasivas y, aunque dicen que casi no hay parados, para pagar los 2.000 millones al mes de prestaciones por desempleo, el Ingreso Mínimo Vital y todas las subvenciones que realiza nuestro Gobierno a fondo perdido.

Hace un año nos pedían un 3,19 % por el bono a diez años; hoy nos piden un 4,10 %. Estamos cada vez peor.

La última publicación de los doctores del Tesoro indica una enfermedad crónica en nuestra Administración. En lo que va de año, la temperatura del enfermo no para de subir: hace un año, en septiembre, los mercados nos pedían un 3,19 % de interés por el Bono a 10 años, y un año después nos piden un 4,10 %; es decir: nuestra temperatura casi ha subido un grado. Pagamos ya casi un 1 % más de intereses, y si a eso le añadimos que en los 9 primeros meses del año hemos tenido que amortizar 171.489 millones de euros, pero a su vez pedir prestada esa misma cantidad porque no teníamos con qué pagarla, resulta que esa nueva cantidad es mucho más cara. Por lo tanto, no solo la temperatura del enfermo está subiendo, sino que además empieza a tener problemas de respiración y en cualquier momento tenemos que enchufarle a una máquina de ventilación para que respire.

Pero como en casa del enfermo no hay casi nunca buenas noticias, pues resulta que en el mes de septiembre hemos vuelto a batir el registro de pedir nueva deuda y nos hemos ido a 19.212 millones, solo en un mes. Normalmente, y como es cierre de trimestre, se tiene cuidado para que las cifras que se mandan a Bruselas no llamen demasiado la atención.

Pero es que, además, dentro del informe que publica el Tesoro, hay un dato escondido entre la maraña de números que publican donde se encuentra una pequeña tabla que nos dice que lo que está pasando y es muy serio, a la par que impactante:

Para todo el año, el Tesoro, que depende del VP 1º y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tenía previsto endeudarse 56.008 millones, y a 30 de septiembre, en 9 meses, ya nos hemos endeudado en 62.875 millones, lo que supone haber pedido 6.867 millones más, lo que equivale a 12,3 % más que lo que tenían previsto para todo el ejercicio.

Para que vean cómo ha ido evolucionando la deuda de la Administración General del Estado, he preparado esta tabla:

Ya estamos en la frontera de que la Administración General del Estado llegue, ella sola, a 1,6 billones, porque ha cerrado septiembre en 1,585 billones, cuando en 2024, en diciembre, habíamos cerrado en 1,441 billones. Es decir: en 1 año y 9 meses nos hemos tenido que endeudar en 144.000 millones, en teoría, en el mejor momento de bonanza de nuestra economía, cuando somos el faro que ilumina al mundo, aunque nuestra bombilla está quemada y no produzca luz.

La Administración General del Estado ya llega ella sola a los 1,6 billones de deuda

Nuestra Administración del Estado es como el gran Faro de Hercules en La Coruña, Patrimonio de la Humanidad y construido allá por el siglo I, pero en lugar del sistema de LED que tiene actualmente, queremos que siga iluminando con una lámpara de aceite.

Hace tiempo que el Gobierno dejó de gobernar y, por tanto, de gestionar, y solo se limita a gastar. Aunque recauda mucho, gasta aún más. Por eso, en nueve meses, la deuda ha aumentado casi un 4 % respecto a septiembre de 2025. Ese porcentaje debería reflejarse como déficit real al cierre del tercer trimestre, aunque seguramente volverán a ocultarlo, como hacen siempre.

Esto es lo que está pasando realmente en nuestra economía. Por mucho que nos quieran contar, las finanzas públicas están completamente deterioradas, y lo que es terrible de cara a los próximos meses y para los que van a tener que gobernar, las cosas van a ir a peor, y mucho antes de que entren en La Moncloa.

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