Cataluña
Cárdenas (UGT-Renfe) alerta de los fallos de seguridad tras el accidente de Urda: «La vía no estaba tan bien como decían»
Francisco Cárdenas denuncia la falta de avances en las inversiones y el mantenimiento desde los accidentes anteriores
La seguridad ferroviaria vuelve a estar en el centro del debate tras el accidente de tren ocurrido este miércoles en Urda (Toledo). Francisco Cárdenas, maquinista y responsable de UGT Renfe en Cataluña, advierte de que un posible error humano no puede analizarse de forma aislada y reclama revisar el funcionamiento del sistema técnico. «Para que haya un factor humano, que haya un error, tiene que haber fallado el sistema técnico», ha defendido.
Cárdenas lamenta que entre los dos trenes accidentados no hubiera señales o que, si las había, no hayan aparecido, y apunta que no llegaron al AVE después de arrancar. Por ello, reclama una reunión para esclarecer lo sucedido y estudiar cambios que eviten que vuelva a repetirse. El dirigente sindical insiste en que todavía es necesario analizar todos los datos, incluidas las comunicaciones entre los maquinistas y los puestos de mando, antes de determinar el origen del accidente.
Cárdenas ha distinguido entre el sistema de seguridad y el estado de las infraestructuras. Mientras considera que los mecanismos de seguridad son adecuados, denuncia deficiencias en el mantenimiento de las vías y una falta de inversiones durante años. Como ejemplo, señala que todavía persisten limitaciones de velocidad en determinados tramos de la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona.
«La vía no estaba tan bien como decían», afirma al referirse a los problemas detectados después de los accidentes anteriores. Este maquinista considera que las obras ferroviarias requieren tiempo y son complejas, pero defiende que los trabajos deben ejecutarse hasta resolver las deficiencias detectadas. A su juicio, no basta con anunciar actuaciones: es necesario que los trabajadores y los usuarios perciban que las medidas dan resultado.
La preocupación se extiende también a Rodalies en Cataluña, cuyo funcionamiento Cárdenas califica de «desastroso». El dirigente sindical sostiene que la red catalana arrastra una situación de deterioro que no se puede desvincular de la falta de inversión y reclama mejoras tanto en los servicios de cercanías como en la alta velocidad. «Ni la ciudadanía estatal se merece una alta velocidad como está saliendo últimamente, ni la catalana una Rodalies tan desastrosa como la que tenemos», señala.
El miedo de los trabajadores y los pasajeros
La sucesión de incidentes y las dudas sobre el estado de la infraestructura están afectando, además, a la confianza en el tren. Cárdenas reconoce que los trabajadores sienten preocupación, al igual que los pasajeros, y advierte de que la prudencia puede acabar convirtiéndose en miedo si no se producen avances. «No se puede tener ese temor, ese miedo a viajar», ha señalado al referirse tanto a los usuarios como a los profesionales que conducen los convoyes.
El responsable sindical critica también la falta de información sobre las medidas adoptadas desde los accidentes anteriores. Según explica, ocho o nueve meses después todavía no conoce con claridad qué actuaciones se han llevado a cabo ni qué inversiones se han destinado a mejorar la seguridad. Reclama transparencia, un calendario de actuaciones y resultados que permitan recuperar progresivamente la confianza.
Entre las cuestiones pendientes menciona, asimismo, la necesidad de cerrar un protocolo para actuar ante situaciones meteorológicas adversas. El acuerdo debe establecer cuándo resulta necesario suspender la circulación y cómo deben proceder tanto Renfe como los maquinistas ante episodios de lluvia intensa o tormentas. Cárdenas defiende la prevención, pero considera necesario fijar criterios claros para evitar decisiones improvisadas y garantizar la seguridad sin paralizar el servicio más de lo necesario.
Una respuesta conjunta de los sindicatos
La huelga de este jueves, convocada por Semaf, no cuenta con el respaldo de UGT, CCOO, CGT y SF, según explica Cárdenas. Este maquinista considera que habría sido preferible una movilización conjunta para reclamar al Ministerio, Renfe, Adif y las administraciones autonómicas un compromiso con la seguridad ferroviaria.
Su propuesta pasa por impulsar un pacto de Estado para el ferrocarril que permita acordar las inversiones y las medidas necesarias para mejorar el servicio. Cárdenas sostiene que, si no se producen avances, los sindicatos deberían plantear nuevas movilizaciones, incluso de cara a Navidad, aunque reconoce que esa posibilidad no está acordada.
El dirigente de UGT insiste en que los pasajeros no son responsables de los problemas del sistema ferroviario y que las movilizaciones deben servir para forzar soluciones, no para perjudicar a quienes necesitan el tren para desplazarse. La prioridad, concluye, es que tanto los trabajadores como los usuarios puedan viajar con seguridad y recuperar la confianza en un servicio que considera esencial.