El ministro de Economía y vicepresidente, Carlos Cuerpo, asume la gestión de Transportes.
Tras las dimisiones de Puente y el presidente de Adif, el foco se pone en Salvador Almenar, el periodista responsable de la Seguridad en la Circulación
Según la investigación de la Guardia Civil publicada por El Debate, los audios filtrados sobre el accidente pasaron por el gabinete de presidencia que él dirige, además de ser el responsable de la seguridad en la circulación
Tras la dimisión de Puente, el foco está en el presidente de Adif
Ala dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, siguió ayer la del presidente de Adif, Luis Pedro Marco, y ahora los ojos están puestos sobre Salvador Almenar, que llegó a Adif como responsable de Comunicación en octubre de 2024 tras adaptar la compañía los requisitos del puesto a sus características, tal como contamos entonces en El Debate.
Almenar provenía del equipo de Ximo Puig en Valencia, el mismo lugar desde el que desembarcaron en el Gobierno de Sánchez su actual portavoz, Rebeca Torró; el ministro de Hacienda, Arcadi España, o la secretaria de Estado de Comunicación, Lydia del Canto.
Tras la reorganización que llevó a cabo Puente del Comité de Dirección de Adif en 2025, desaparecieron del organismo la dirección general de Seguridad y la de Mantenimiento, como ya contamos en El Debate.
La de Seguridad quedó bajo el mando de Almenar, como recordaba en Cuatro recientemente el ex jefe de gabinete de Transportes Miguel Ángel Uriondo.
Ahora una investigación de la Guardia Civil recogida por El Debate indica que los audios del accidente de Urda filtrados a la prensa pasaron por la Dirección de Seguridad en la Circulación de Adif, la presidencia del ente y el gabinete del ministro, que dirige Salvador Almenar.
La misma investigación señala haber hallado el rastro de la secretaría de Estado de Comunicación, dirigida por Lydia del Canto, en los metadatos de las grabaciones que difundieron medios próximos al Gobierno. Estas circunstancias sitúan a Almenar en el centro de la jugada, aunque será la investigación la que tendrá que dilucidar si tiene alguna responsabilidad o no.
Mientras tanto, la dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes y el encargo a Carlos Cuerpo de su sustitución temporal han levantado la tensión y la incertidumbre entre el equipo del ya ex ministro.
En principio, la renuncia de un ministro implica automáticamente el cese de su equipo de confianza, según la ley española, pero la presencia ayer en la reunión con Cuerpo del secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha despertado la duda sobre si continuará o no.
Su presencia, junto con la del dimitido presidente de Adif, Luis Pedro Marco, podía responder a informar de la situación a Cuerpo, pero ayer por la tarde no se sabía nada más.
Santano ha sido una de las figuras fuertes en el Ministerio de Puente. Alcalde de Irún con el PSOE entre los años 2002 y 2023, ha destacado en su gestión por la primacía de lo político sobre lo técnico, una combinación que se ha demostrado desastrosa con el accidente de Toledo.
Fuentes conocedoras sostienen que estaba enfrentado con José Antonio Sebastián Ruiz, gran amigo de Óscar Puente, que fue nombrado comisario del Gobierno para el Corredor Atlántico, probablemente un cargo menor al que esperaba. Santano ganó la batalla, y también Encarnación Sandonis (conocida como Encarni), directora del gabinete del ex ministro, pero Sebastián siguió fiel a Puente.
Está por ver qué ocurre con Santano, al que los técnicos no tienen ningún aprecio en el Ministerio, y también con sus planes, entre los que estaba pendiente la polémica creación de una empresa pública de autobuses en la que presumiblemente podrían aterrizar los directivos del autobús que han ido llegando al Ministerio.
Puede que a Santano le cesen, o que le confirmen en el cargo, y si entonces sigue adelante con su idea de la empresa de autobuses, quizá podría intentarlo hasta la investidura del nuevo Gobierno, que podría llegar hasta finales de enero, especulan algunas fuentes.
El futuro de Santano se desconoce, y tampoco se sabe dónde trabajará Puente en el futuro, pero sin duda será interesante ver si su marcha lleva aparejada alguna compensación en este sentido.
Igualmente se ignora cuál será el futuro del presidente de Adif, Luis Pedro Marco. Algunas fuentes pensaban antes de su dimisión que lo mejor era que siguiera en su cargo, porque, si no, la operadora de infraestructuras se quedaba descabezada. La gestión del accidente la llevará a cabo Adif, entre otras cosas porque el Ministerio no tiene técnicos. «Marco tendrá sus cosas, pero es ingeniero y se ha esforzado en conocer Adif», señala una fuente conocedora. «En estas circunstancias, es mejor mantener a alguien que más o menos conoce la historia que volver a explicarle a otro político qué es Adif, y que tendrá que gestionar lo que queda por gestionar, como las indemnizaciones». Esta solución lógica, sin embargo, no ha ocurrido, y ahora habrá que ver cómo y con quién lo gestiona Cuerpo.