Efectivos de la UME trabajan en los vagones descarrilados en la zona del accidente ferroviario en Urda (archivo)
Los investigadores alertaron a Bruselas de graves fallos en la autoridad de accidentes una semana antes de Urda
Los trabajadores denuncian la falta de informes, una recomendación urgente sobre Adamuz sin publicar y dudas sobre la independencia del organismo
Justo una semana antes del accidente de Urda, los trabajadores de la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes (AITAT), encargada de investigar tragedias como la de Adamuz, alertaron a la Comisión Europea y a tres agencias comunitarias de las graves deficiencias del organismo.
La carta, a la que ha tenido acceso El Debate y que cuenta con el respaldo del 95 % de la plantilla, denuncia que la nueva autoridad no había aprobado «ni un solo informe» ni emitido recomendaciones de seguridad durante sus tres primeros meses de funcionamiento. También advierte de que una recomendación urgente relacionada con el accidente de Adamuz, presentada por los investigadores en mayo, continuaba sin publicarse.
El escrito fue remitido a la Comisión Europea, la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea (ERA), la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) y la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA).
La advertencia se presentó exactamente siete días antes del accidente de Urda, una tragedia que ha dejado por el momento 69 muertos y cientos de heridos, y que ha vuelto a situar la seguridad ferroviaria española en el centro del debate tras el descarrilamiento y posterior colisión en Adamuz el pasado enero. La misiva cuestionaba precisamente la capacidad del nuevo organismo para formular recomendaciones que permitan prevenir futuros accidentes.
La denuncia más grave afecta a la investigación de Adamuz. Según el escrito, el equipo investigador había presentado en mayo a la antigua Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) una recomendación urgente de seguridad que, varios meses después, seguía sin publicarse.
Los trabajadores consideran especialmente preocupante esta situación porque las recomendaciones constituyen el principal instrumento preventivo de una autoridad de investigación. Su finalidad es identificar riesgos y proponer medidas para evitar que vuelvan a producirse accidentes.
«Cuando una recomendación técnicamente justificada permanece sin publicarse durante meses, surgen dudas legítimas sobre si la seguridad constituye realmente la consideración prioritaria en la toma de decisiones», advierten los firmantes.
Los investigadores cuestionan que sus conclusiones puedan quedar relegadas por otras consideraciones y denuncian que la ausencia de informes y recomendaciones impide que su trabajo tenga efectos concretos sobre la prevención de accidentes.
Dudas sobre la independencia
Los trabajadores también critican el procedimiento seguido para nombrar al presidente y a los miembros del Consejo de la AITAT. Denuncian la falta de transparencia sobre las candidaturas presentadas y los criterios utilizados para seleccionar a los responsables de un organismo cuya independencia consideran fundamental.
También señalan que la relación de puestos de trabajo no fue elaborada por la propia autoridad, sino por la Dirección General de Organización e Inspección del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Una circunstancia que, a juicio de los firmantes, plantea dudas sobre la autonomía del organismo para decidir su propia estructura.
La plantilla aprobada contempla 39 puestos de investigación frente a 26 plazas administrativas no especializadas, además de los correspondientes cargos directivos y estructuras de apoyo. Los trabajadores cuestionan estas prioridades y denuncian que la distribución de los puestos se realizó sin consultar ni negociar con las organizaciones sindicales.
El documento también recoge críticas a los gastos de desplazamiento y manutención de miembros del Consejo que residen fuera de la sede de la autoridad. Los firmantes reclaman evaluar la utilización de esos recursos públicos en un contexto en el que se alegan limitaciones presupuestarias para atender otras necesidades del organismo.
Los firmantes advierten de que, si no se corrigen las deficiencias denunciadas, aumentará el riesgo de que los profesionales abandonen el organismo, comprometiendo su capacidad para investigar accidentes.
Accidentes «preocupantes»
Este mismo miércoles, precisamente, el comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, calificó de «muy preocupante» el hecho de que España haya sufrido dos accidentes en apenas nueve meses y ha anunciado que la Agencia Ferroviaria de la UE, la ERA, contribuirá en la investigación que dirigen las autoridades españoles.
«La autoridad española de investigación ha pedido a la ERA que apoye la investigación. Y por supuesto, la ERA aportará toda la asistencia técnica que se necesite, mientras la investigación sigue siendo bajo la dirección y la autoridad de los investigadores españoles», señaló Tzitzikostas en rueda.