HLA Universitario Moncloa impulsa un proyecto para convertir los datos clínicos en herramientas capaces de anticipar complicaciones
La UCI del futuro ya está aquí: así utiliza la IA para anticiparse a las complicaciones de los pacientes críticos
La inteligencia artificial comienza a revolucionar las unidades de cuidados intensivos. HLA Universitario Moncloa y la Universidad Europea de Madrid impulsan un innovador proyecto que busca convertir los datos clínicos en herramientas capaces de anticipar complicaciones y mejorar la seguridad del paciente
en colaboración con asisa
Las unidades de cuidados intensivos son probablemente uno de los entornos más complejos de la medicina moderna. Cada paciente genera miles de datos cada día: constantes vitales, niveles de glucosa, temperatura corporal, evolución clínica, tratamientos, pruebas diagnósticas o posibles eventos adversos. La cantidad de información disponible es tan enorme que el gran desafío consiste en interpretarlos correctamente y hacerlo a tiempo.
Con esta premisa, el hospital Grupo Hospitalario HLA, a través de HLA Universitario Moncloa, ha puesto en marcha junto a la Universidad Europea de Madrid un proyecto pionero que busca transformar la UCI tradicional en una UCI inteligente, capaz de utilizar la inteligencia artificial para ayudar a los profesionales a anticiparse a complicaciones antes de que estas se produzcan.
La iniciativa, denominada Inteligencia Artificial y Seguridad en el Paciente Crítico, parte de la ambiciosa idea de conectar todas las tecnologías presentes en la unidad para que trabajen de forma coordinada y generen una visión global del estado del paciente.
Convertir miles de datos en decisiones clínicas
La medicina intensiva siempre ha estado ligada a la tecnología. Sin embargo, tradicionalmente muchos dispositivos funcionan de manera independiente, generando información valiosa que no siempre se integra de forma conjunta.
El proyecto desarrollado en HLA Universitario Moncloa pretende superar esta barrera mediante una infraestructura propia instalada dentro de la UCI que centraliza y organiza toda la información procedente de distintos sistemas de monitorización.
HLA Universitario Moncloa
Los datos recogidos abarcan aspectos tan diversos como la temperatura corporal, la detección de eventos adversos, la vigilancia de infecciones, el control del gasto urinario, la monitorización de la glucosa o la información contenida en las historias clínicas. Todo ello se procesa en un servidor local diseñado bajo estrictos criterios de seguridad y protección de datos.
El objetivo es construir un auténtico ecosistema clínico conectado capaz de ofrecer una fotografía mucho más precisa de la evolución de cada paciente.
La inteligencia artificial debe ser una herramienta de apoyo al profesional, que contribuya a mejorar el cuidado del paciente en un entorno tan complejo como la UCIDirector médico de HLA Universitario Moncloa
«Este proyecto une la experiencia asistencial de Medicina Intensiva de HLA Universitario Moncloa con el conocimiento tecnológico y académico de la Universidad Europea de Madrid. La inteligencia artificial debe ser una herramienta de apoyo al profesional, que contribuya a mejorar el cuidado del paciente en un entorno tan complejo como la UCI», explica el doctor Carlos Zarco, director médico de HLA Universitario Moncloa.
De reaccionar a predecir
Uno de los grandes cambios que promete la inteligencia artificial en el ámbito sanitario es el paso de una medicina reactiva a una medicina predictiva.
En una UCI, unos minutos pueden marcar la diferencia. Detectar de forma precoz una infección, un deterioro renal o una alteración metabólica permite actuar antes de que la situación se agrave.
Lejos de sustituir al profesional sanitario, la tecnología está concebida como una herramienta de apoyo que permita reducir carga operativa
Precisamente hacia ese modelo apunta la segunda fase del proyecto. Una vez consolidada la infraestructura tecnológica, los investigadores prevén incorporar sistemas de inteligencia artificial multitarea capaces de identificar patrones, generar alertas tempranas y apoyar la toma de decisiones clínicas.
Lejos de sustituir al profesional sanitario, la tecnología está concebida como una herramienta de apoyo que permita reducir carga operativa y mejorar la capacidad de anticipación de médicos y enfermeras.
Sensores que vigilan la salud las 24 horas
La iniciativa se apoya en varias tecnologías ya implantadas dentro de la unidad. Una de ellas es TERMOCAM-UCI, un sistema basado en cámaras termográficas y visión artificial que permite monitorizar de forma continua la temperatura del paciente. Esta información resulta especialmente valiosa para detectar precozmente episodios febriles y, en el futuro, anticipar posibles infecciones nosocomiales o situaciones de shock.
Otra herramienta es UrInA, diseñada para monitorizar de forma continua el gasto urinario mediante la digitalización de las bolsas de orina convencionales. Aunque pueda parecer una variable sencilla, se trata de uno de los indicadores más relevantes para identificar de manera temprana el fracaso renal agudo.
Varias tecnologías ya implantadas dentro de la unidad monitorizan el estado del paciente
A ello se suma GLUCO-UCI, que estudia el uso de sensores subcutáneos para monitorizar de forma continua los niveles de glucosa y anticipar episodios de hipoglucemia o hiperglucemia en pacientes críticos.
La seguridad también se extiende al entorno de la unidad. El sistema AS-UCI analiza el paisaje sonoro de la UCI para distinguir alarmas relevantes del ruido ambiental e identificar situaciones potencialmente peligrosas como caídas, agitación o intentos de autoextubación.
El camino hacia una medicina más personalizada
Más allá de la tecnología, el proyecto persigue construir los cimientos de una medicina intensiva más personalizada y basada en datos.
La integración de toda esta información permitirá en el futuro desarrollar algoritmos predictivos relacionados con la mortalidad, el deterioro clínico, la vigilancia de infecciones hospitalarias, los eventos adversos o el seguimiento de pacientes especialmente complejos, como los oncohematológicos.
En el futuro se podrán desarrollar algoritmos predictivos relacionados con la mortalidad o el deterioro clínico
Se trata de una evolución que encaja con la transformación que vive actualmente la sanidad. La inteligencia artificial ya no se contempla únicamente como una herramienta de análisis, sino como un aliado capaz de ayudar a los profesionales a gestionar entornos cada vez más complejos y con un volumen elevado de información.
Innovación al servicio del paciente
La colaboración entre HLA Universitario Moncloa y la Universidad Europea de Madrid reúne a intensivistas, personal de enfermería, ingenieros, expertos en Internet of Medical Things e investigadores especializados en datos clínicos.
El resultado es un proyecto multidisciplinar que busca trasladar la innovación tecnológica a la atención al paciente.
La capacidad de transformar miles de datos dispersos en información útil puede convertirse en una de las mayores revoluciones de la medicina intensiva de los próximos años. Una revolución que ya ha comenzado dentro de la UCI y que tiene como objetivo ofrecer una atención más segura, más eficiente y cada vez más personalizada.