Protesta contra el bullying tras el suicidio de Lucía
Reportaje
Cuando el acoso en el colegio acaba matando: «Las excusas no nos valen, Lucía ya no está»
Según datos de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), España ocupa el primer puesto a nivel mundial en casos de acoso y ciberacoso escolar, con más de 300.000 casos registrados cada año
Lucía tenía tan solo 12 años cuando se quitó la vida. Esta víctima de acoso escolar padecía autismo (42 % de discapacidad) y grado 2 de dependencia. El pasado 20 de febrero, al llegar del colegio, «no pudo más y decidió acabar con su vida», expresa su madre. «El bullying mata y yo me he enterado demasiado tarde. Y ahora no quiero que ninguna otra familia pase por este dolor. No podemos seguir permitiendo que el acoso escolar destruya vidas», denuncia mientras solicita al Ministerio de Educación la aprobación de una ley contra el acoso escolar.
Según datos de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), España ocupa el primer puesto a nivel mundial en casos de acoso y ciberacoso escolar, con más de 300.000 casos registrados cada año. Esta entidad condenó en un comunicado recientemente el bullying que acabó con la vida de Lucía.
«Las excusas no nos valen. Lucía ya no está. Kira, Alejandro, Daniela, Diego…, de una lista interminable, tampoco. 20 años desde el suicidio de Jokin, el primer caso visibilizado por los medios de comunicación, y estamos peor que antes, siendo España uno de los países del mundo con mayor incidencia. Y se sigue negando la mayor por medio de muchos responsables educativos», expresó AEPAE.
«Ahora mismo estoy trabajando en tres casos de suicidio relacionados con acoso escolar, y he llevado otros antes. La gente no entiende que hay niños que no soportan esa presión. Prefieren dejar de vivir antes que seguir sufriendo», comenta Noelia Rebón, abogada especializada en casos de acoso escolar, en conversación con este medio.
Rebón, que en la actualidad es la letrada del caso del suicidio de Lucía, defiende que «la gente no entiende que hay niños que no soportan esa presión. Prefieren dejar de vivir antes que seguir sufriendo». «Lo que se sabe sobre el caso de Lucía es que había, presumiblemente, una situación de acoso escolar o violencia en el entorno educativo. También es cierto que dejó una nota de despedida, lo cual ha sido confirmado», señala. Como consecuencia del suicidio, se ha abierto una investigación judicial en el Juzgado de Instrucción correspondiente, en Puerto de la Cruz, que es donde falleció, y también hay un expediente abierto en la Fiscalía de Menores
La madre de Lucía, menor que se suicidó por acoso escolar
A la hora de depurar responsabilidades legalmente, la abogada de Lucía sostiene que «puede haber una combinación de factores», ya que si se demuestra que el centro educativo no actuó teniendo conocimiento de la situación, puede derivar en responsabilidad penal, porque tienen una posición de garante. «Si dejan a un menor desamparado ante evidencias claras de acoso, puede haber consecuencias legales. Aunque también te digo que, hasta ahora, no conozco ningún caso con condena penal contra docentes por esto. Lo que suele ocurrir, cuando no hay vía penal, es que se acude a la vía civil o administrativa», apunta.
Asimismo, Rebón indica que el suicidio provocado por el acoso escolar «es mucho más común de lo que parece o de lo que se habla en los medios». «El acoso escolar es una realidad, y no solo en las aulas: también está el ciberbullying y otros delitos asociados al uso de pantallas, que están haciendo mucho daño a la salud mental de muchos niños y adolescentes», asevera. Por otro lado, esta abogada solicita más educación para evitar que el acoso escolar siga sucediendo. «Muchos menores ni siquiera son conscientes de la gravedad de estos actos», sentencia.