Manifestación por el derecho a usar el euskera, a 9 de mayo de 2026
El nacionalismo carga contra los 'castigados' con ceros en la PAU de euskera y exige que el español desaparezca
Las entidades nacionalistas que engloba Euskalgintzaren Kontseilua se manifestaron recientemente a raíz de este suceso para exigir «superar» en el País Vasco el sistema de modelos lingüísticos actuales
El nacionalismo ha querido sacar rédito de la polémica educativa del momento. La PAU del País Vasco ha generado una fuerte polémica tras detectarse un elevado número de calificaciones de cero y suspensos en el examen de Lengua Vasca y Literatura II. En total, 168 estudiantes recibieron inicialmente un cero en esta prueba, una nota que disminuía exponencialmente sus posibilidades de entrar en el grado que deseaban.
Según denuncian los estudiantes, la mayor parte de estas calificaciones se concentró en dos tribunales específicos, a los que fueron asignados alumnos de centros concertados de Bilbao que cursan Bachillerato en el modelo A, impartido únicamente en castellano, así como un determinado grupo de aspirantes ordenados por apellidos, concretamente entre las letras I y S. El caso más destacado es el del tribunal número 11, donde el corrector otorgó alrededor de 80 calificaciones de cero, dejando únicamente un examen sin esa puntuación.
Por su parte, las entidades nacionalistas que engloba Euskalgintzaren Kontseilua se manifestaron recientemente a raíz de este suceso para exigir «superar» en el País Vasco el sistema de modelos lingüísticos actuales y apostar por «un modelo educativo generalizado en euskara que garantice que todo el alumnado, en igualdad, sea competente en esta lengua», así como de avanzar en su normalización y revitalización «en un contexto de emergencia lingüística».
A raíz de que tribunales de Bilbao ordenaran a la EHU que no tuvieran en cuenta o queden en suspenso, de forma cautelar, los ceros puestos en el examen de euskera de la PAU a alumnos que luego presentaron denuncia, desde Kontseilua han lamentado que los tribunales aprovechen «los malos resultados obtenidos por algunos estudiantes» para «extender a la educación una ofensiva contra la normalización del euskara que viene de lejos y profundizar en su desoficialización».
A su entender, con esta decisión, «han premiado y privilegiado la renuncia al euskara» y esa medida evidencia «el menosprecio sistemático» hacia la lengua vasca por parte del poder judicial para perpetuarlo como «lengua de segunda categoría, subordinada al castellano», y en perjuicio de quienes han otorgado al euskera «la misma importancia que al resto de asignaturas, han respetado el lugar que le reconoce el currículo educativo y han hecho el esfuerzo de aprenderlo».
Para Kontseilua, el problema es que el actual sistema de modelos lingüísticos de la educación vasca «deja a miles de estudiantes sin alcanzar un nivel mínimo de euskara», por lo que exigen «superar» el sistema actual y apostar por un modelo educativo generalizado en euskera «adecuado a cada centro, barrio, pueblo o realidad sociolingüística» pero garantizando que todo el alumnado, en igualdad, sea competente en esta lengua« y »realmente se tenga como objetivo euskaldunizar".