Un inicio de curso crítico para Ceuta: entre la emergencia y los déficits estructurales
Educación se ha comprometido con la comunidad educativa a garantizar que los centros estarán en perfecto estado para iniciar el curso el 8 de septiembre, que habrá presencia uniformada a la puerta de los colegios e institutos, que se contratará seguridad privada las 24 horas
El curso escolar en Ceuta está a punto de comenzar y son muchas las incertidumbres que se ciernen sobre la comunidad educativa en una ciudad que, junto a Melilla, queda bajo las competencias directas del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
A los pobres resultados educativos, con indicadores que sitúan a Ceuta a la cola de España, se suma ahora la avalancha de un número indeterminado de menores no acompañados que oscila entre los 1.500 reconocidos por el Ministerio del Interior, los 2.900 que mencionan los Servicios de Menores de la Ciudad, y los 4.800 que informaron algunos líderes vecinales en los primeros días de agosto; decenas de los cuáles, quizá cientos, son niños de Primaria, según he podido comprobar por mí mismo.
Pero, al margen del destino de todos esos menores, que en caso de quedarse en España deberán ser escolarizados, las familias ceutíes viven angustiadas el problema de la inseguridad ciudadana a la entrada y salida de los centros educativos y durante los recorridos de los escolares ceutíes de su casa al cole y vuelta, y también se muestran preocupadas por el estado de limpieza y desinfección de los centros, después de que dos de ellos hayan sido empleados en acoger menores no acompañados vulnerables, y otros muchos hayan sufrido la intrusión de los invasores con su inevitable secuela de suciedad, residuos y vandalismo.
El Ministerio de Educación se ha comprometido con la comunidad educativa a garantizar que los centros estarán en perfecto estado para iniciar el curso el 8 de septiembre, que habrá presencia uniformada a la puerta de los colegios e institutos, en las rutas escolares y paradas de autobús, que se contratará seguridad privada las 24 horas para evitar nuevas intrusiones, y que se implantará un programa educativo de apoyo psicosocial y salud emocional en las aulas. Estas medidas excluían originalmente a los seis centros concertados de la ciudad (tres religiosos católicos y tres cooperativas de docentes), pero el Ministerio ha rectificado.
A lo largo de septiembre, los ceutíes comprobaremos si el Ministerio ha sido capaz de cumplir sus compromisos y veremos si los miedos de las familias se disipan antes de que se adopte el horario de invierno y anochezca a las seis y media de la tarde. A estas dificultades se suma la preocupación por cubrir las bajas docentes con interinos que acepten venir a trabajar a la ciudad en las actuales circunstancias.
Volviendo al estado actual del sistema educativo en Ceuta, según el último informe publicado por el Consejo Escolar del Estado, entre sus principales deficiencias tenemos una baja tasa neta de escolarización de 0-2 años, ratios elevadas de alumnos por clase, una tasa de idoneidad a los 15 años del 62,9 % frente a la media española del 75,6 % por el elevado porcentaje de repetidores de curso, la tasa bruta de graduación en la ESO más baja de España con un 82,9 %, un elevadísimo abandono escolar en la Formación Profesional Básica de casi dos tercios del alumnado que los comienza, un pobre desempeño en las evaluaciones de diagnóstico tanto en 4.º de Primaria con más del 75 % del alumnado en los niveles 2-3 en todas las competencias evaluadas, como en 2º de la ESO, donde más del 80 % queda en los niveles 1-3 de Lengua, al menos el 70 % en los niveles 1-2 de Matemáticas y más del 65 % en los niveles 1-2 de Inglés.
Las pruebas internacionales también reflejan resultados muy inferiores a la media nacional. En 4.º de Primaria tenemos TIMSS 2019 con 40 puntos por debajo en Matemáticas y 35 en Ciencias, y PIRLS 2021 con 23 puntos por debajo en comprensión lectora. A los 15 años, PISA 2022 registra diferencias aún mayores respecto al conjunto de España: 78 puntos de desfase en matemáticas, 70 en lectura y 75 en ciencias. El próximo informe PISA 2025 se publica este mes de septiembre.
Finalmente, Ceuta presenta una altísima incidencia de alumnado con necesidades educativas especiales derivadas de discapacidad. Si el promedio español es de 1 por cada 28 alumnos, en Ceuta, encontramos 1 de cada 19.
¿Cómo revertir este escenario tan desfavorable? En primer lugar, cabe mencionar que existe una desventaja socioeconómica severa porque Ceuta padece una tasa AROPE, que mide el riesgo de pobreza o exclusión social, del 40,8 % en 2025. Y en segundo lugar que, aunque Ceuta es la autonomía con menor porcentaje de alumnos extranjeros en sus aulas, apenas un 3,3 %, entre los propios nacionales casi la mitad del alumnado no tiene por lengua materna el castellano, sino el árabe dialectal dariya.
Desde 2018 la Ciudad Autónoma decidió impulsar la gratuidad de la Educación Infantil 0-2, se ampliaron las plazas disponibles mediante contrato con Centros de Educación Infantil privados y se ha construido una nueva Escuela Infantil pública con los Fondos Europeos Next Generation, por los beneficiosos efectos de la escolarización temprana sobre la trayectoria escolar del alumnado y para favorecer el contacto con la lengua castellana desde el Primer Ciclo de Infantil. Por otra parte, la progresiva caída de la natalidad está propiciando la reducción de las ratios de alumnos por clase, que si se acompaña del mantenimiento del mismo número de docentes puede mejorar la atención individualizada y los procesos de enseñanza-aprendizaje.
En el curso 2025-26 se pusieron en marcha dos Programas de Cooperación Territorial de Refuerzo de la Competencia Matemática y Lectora que han supuesto una inversión superior a 1,7 millones de euros, 24 docentes adicionales, coordinadores específicos y actuaciones de refuerzo y formación. No obstante, es pronto para valorar su impacto en la mejora del sistema educativo o si se queda corto en una ciudad con 17 CEIP, 6 IES, 2 CEPA, y 6 concertados que imparten desde 2º Ciclo de Infantil hasta 4º ESO. Lo mismo cabe decirse respecto a la financiación del PROA+, que asigna este año 372.000 € para Ceuta y Melilla con 23.000 alumnos de Primaria y ESO, frente a los 2.140.826 € para La Rioja con 32.000 alumnos.
En Atención a la Diversidad se ha procedido a la apertura, en el último decenio, de 7 Aulas TEA y 12 Aulas Abiertas Especializadas para NEE, aunque la comunidad educativa reclama su extensión a la mayoría de los centros educativos dado el elevado porcentaje de alumnos con necesidades educativas especiales.
Para finalizar, quiero recordar la cuestión fundamental de la generación de expectativas en el alumnado que impulsen su esfuerzo en pos de un futuro académico o laboral próspero y vocacional. Resulta curioso que Ceuta es el territorio con mayor porcentaje de alumnos que superan la Secundaria Obligatoria en los Centros de Educación de Personas Adultos, cuando los jóvenes comprenden la importancia de acabar la formación básica, que abandonaron de adolescentes, para, años después, poder incorporarse al mercado laboral o continuar su formación.