Un joven en clase de inglés
Los jóvenes españoles retienen mejor los idiomas aprendidos en el colegio que las generaciones anteriores
España sigue en los últimos puestos de Europa en dominio del inglés, aunque la tendencia de los últimos años es positiva
Casi la mitad de los españoles reconoce haber perdido buena parte del idioma extranjero que aprendió en el colegio. Según un estudio de Preply, plataforma online de clases particulares de idiomas, el 40,8 % de la población admite haber olvidado gran parte de esa lengua extranjera, una sensación que se acentúa con la edad: mientras millennials y Generación X superan el 40 %, la Generación Z se queda en el 37,9 %, lo que apunta a un cambio de tendencia entre los más jóvenes.
«Los datos nos dicen que algo está cambiando. Las generaciones más jóvenes retienen mejor lo que aprenden porque el idioma forma parte de su vida cotidiana, no solo del aula. El reto ahora es acompañar esa tendencia con un modelo educativo que priorice la conversación real sobre la gramática en papel», explica Sofía Tavares, responsable de Marca de Preply. Desde la compañía insisten en la importancia de enseñar a usar un idioma como herramienta, tanto laboral como cultural.
Del total de encuestados, un 40,8 % se muestra algo o muy de acuerdo con haber «olvidado la mayor parte del idioma extranjero» estudiado en el colegio, frente a un 42,9 % que se declara en desacuerdo. El 16,3 % restante no se posiciona ni a favor ni en contra.
El dato más alentador está en las generaciones más jóvenes, que cada vez sienten menos esta pérdida de idioma, rompiendo la tendencia hacia una sociedad más bilingüe. Según el estudio, menos del 38 % de la Generación Z –nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012– considera que ya no cuenta con las capacidades que adquirió en la escuela, casi 5 puntos menos que millennials y Generación X. Además, el 29,1 % de los Z se declara «muy en desacuerdo» con esa idea, lo que evidencia una conexión más sólida con la segunda lengua.
La explicación estaría en que los jóvenes conviven de forma más natural con los idiomas gracias a su entorno social y cultural: escuchar música en otros idiomas o ver series y películas en versión original son hábitos cada vez más habituales entre las nuevas generaciones, y eso refuerza su relación con las lenguas extranjeras.
España sigue en los últimos puestos de Europa en dominio del inglés, aunque la tendencia de los últimos años es positiva. Por eso, desde el sector insisten en la necesidad de un modelo educativo más efectivo. «La experiencia desde Preply es que la gente necesita práctica real y conversaciones naturales para desarrollar su capacidad comunicativa. No es lo mismo tener un interlocutor real que adapta la clase a ti que seguir un método estandarizado: el factor humano marca la diferencia», añade Tavares.
El estudio también vincula el dominio de una segunda lengua con una mente más abierta, mayor conexión social y más confianza personal. Aun así, más del 21 % de los españoles señala la vergüenza como barrera para aprender un idioma, un 18 % cree que ya es «demasiado mayor» y más del 45 % asegura que la falta de tiempo se lo impide.
La conclusión del estudio es clara: aprender idiomas no solo aporta beneficios laborales, sino también culturales, sentimentales e intelectuales, abriendo una ventana al mundo a través de viajes, cine o música en otras lenguas. Las nuevas generaciones ya lo están haciendo, y los resultados apuntan en la dirección correcta.