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Ilustración bableÁngel Ruiz

La ley de profesores de bable que cocina el Gobierno abre la puerta a la inmersión de lenguas como el leonés

El ministerio ha accedido a la creación de especialidades docentes para aquellas lenguas no oficiales que gocen de protección legal, como ocurre con el asturiano y el eonaviego

El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha abierto una consulta pública previa sobre la norma que permitirá crear la especialidad docente de lengua asturiana y eonaviego, con el fin de recabar la opinión de las personas y entidades interesadas. El presidente del Principado, Adrián Barbón, y la ministra, Milagros Tolón, alcanzaron un acuerdo para impulsar esta medida, que ofrece respuesta a una demanda histórica del profesorado asturiano.

El ministerio ha accedido a la creación de especialidades docentes para aquellas lenguas no oficiales que gocen de protección legal, como ocurre con el asturiano y el eonaviego. Para ello, será necesario modificar tres reales decretos que regulan los cuerpos docentes de Secundaria (2008), el cuerpo de maestros de Infantil y Primaria (2011) y el profesorado de las Escuelas Oficiales de Idiomas (2010).

Una vez completado el expediente de modificación, y emitido el preceptivo informe del Consejo de Estado, el proyecto se elevará a la Comisión General de Secretarios de Estado y al Consejo de Ministros para su aprobación como real decreto y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Tras el cambio del marco normativo estatal, el Gobierno del Principado podrá iniciar la tramitación de la especialidad, a través de la elaboración de un único decreto para ambas lenguas autóctonas.

En el anterior curso escolar, el sistema educativo asturiano contó con un total de 318 docentes de las dos lenguas autóctonas: 295 de asturiano (211 de Infantil/Primaria y 84 de Secundaria) y 23 de eonaviego (17 de Infantil/Primaria y 6 de Secundaria).

Sin embargo, esta norma abre la puerta a que otras lenguas minoritarias se vean beneficiadas. Es el caso del leonés, lengua que goza de una especial protección en Castilla y León, por lo que se podría incluir en la ley que cocina Educación. «El leonés será objeto de protección específica por parte de las instituciones por su particular valor dentro del patrimonio lingüístico de la Comunidad. Su protección, uso y promoción serán objeto de regulación», reza su Estatuto de Autonomía.

Según la ley que prepara el Ministerio de Educación de Tolón, «en las Comunidades Autónomas con lenguas no oficiales que gocen de protección legal y en función de la regulación adoptada por las correspondientes Administraciones educativas, los cuerpos de catedráticos de enseñanza secundaria y de profesores de enseñanza secundaria también podrán tener la especialidad propia de la lengua respectiva».

Estipula, asimismo, que «las Administraciones educativas determinarán la atribución docente a dichas especialidades por analogía con lo dispuesto en este real decreto para la especialidad de lengua castellana y literatura».