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20 de abril de 2024

Detalle del peñón al atardecer, a 8 de mayo de 2023 en Gibraltar.
08 MAYO 2023
Nono Rico
(Foto de ARCHIVO)
06/5/2023

Vista del peñón de GibraltarNono Rico | Europa Press

Conflicto diplomático

Reino Unido militariza Gibraltar con casi 60 millones más y echa un pulso a España por las aguas

El Gobierno británico quiere convertir el Peñón en un centro estratégico de Defensa tras su
salida de la Unión Europea

Gibraltar ha adquirido una importancia casi vital para el Reino Unido tras su salida de la Unión Europea. Tanto es así que el Gobierno británico planea convertir el Peñón en un centro estratégico de Defensa en el futuro. Así se recoge en la última actualización de su Documento de Comando de Defensa (Defence Command Paper 2023, en inglés). «Continuaremos invirtiendo en nuestros Centros Globales en Chipre, Gibraltar, Alemania, Omán y Kenia», expone el Ministerio de Defensa británico en el citado informe.
«Estos centros, y nuestras otras bases e instalaciones de apoyo en el extranjero, proporcionan una presencia de Defensa en partes importantes del mundo. Actúan como un trampolín para que Defensa se proyecte globalmente, brindan un acceso vital para nuestras propias fuerzas, socios gubernamentales y nuestros aliados, y son esenciales para que podamos combatir las amenazas actuales y futuras. La inversión en nuestros centros permitirá que Defensa asuma capacidades de próxima generación en los cinco dominios», concluye.
El secretario de Estado para las Fuerzas Armadas del Reino Unido, James Heappey, visitó este pasado lunes Gibraltar y trasladó a su ministro principal, Fabián Picardo, el compromiso del Ministerio de Defensa británico para con el Peñón. Un compromiso que se traduce en una inversión de hasta 50 millones de libras esterlinas, algo más de 58 millones de euros al cambio, en infraestructura militar.
En concreto, el Ministerio de Defensa británico destinará entre 40 y 50 millones de libras esterlinas –entre 46,8 y 58,5 millones de euros al cambio– a la remodelación del Muelle Sur (South Mole), la sustitución de la red de comunicaciones, la restauración del depósito de combustible de King's Lines Oil y la rehabilitación de la Torre de la base naval de Gibraltar, entre otros proyectos, todos ellos aún en fase de diseño.
«Estamos enormemente comprometidos a invertir en nuestra infraestructura militar aquí en Gibraltar. Es una instalación estratégica de enorme importancia para el Reino Unido y seguiremos invirtiendo», confirmó Heappey en unas declaraciones recogidas por el diario local Gibraltar Chronicle.
El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, y el secretario de Estado para las Fuerzas Armadas del Reino Unido, James Heappey,

Fabián Picardo y James HeappeyInfoGibraltar

Actualmente hay 952 empleados del Ministerio de Defensa británico trabajando en el Peñón, de los cuales 528 son civiles contratados por el Gobierno colonial, según comunicó Heappey. Por unidades, hay 235 miembros del Regimiento Real de Gibraltar, 28 del escuadrón de la Marina Real (Royal Navy), 16 de la Real Fuerza Aérea (RAF, por sus siglas en inglés) y 145 pertenecientes al cuartel general de las Fuerzas Británicas de Gibraltar.
El Reino Unido hace así caso omiso a las normas establecidas por la Asamblea General de las Naciones Unidas que prohíben un despliegue militar de esta índole en bases militares o zonas de aprovechamiento militar de espacios sometidos a dominio colonial, como es el caso de Gibraltar. De hecho, el Peñón vuelve a ser escenario de ejercicios militares desde este 29 de agosto hasta el 5 de septiembre.

Conflicto por las aguas

La visita del secretario de Estado para las Fuerzas Armadas británico, que no pisaba el Peñón desde septiembre de 2020, ha sido calificada por el Gobierno colonial como «rutinaria». No obstante, se produce en medio de la polémica que comenzó con la denuncia por parte del Gobierno colonial de la incursión de una embarcación del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) «en aguas territoriales británicas de Gibraltar» cuando perseguía a un buque auxiliar del puerto gibraltareño que levantó sus sospechas porque navegaba por la Bahía sin luces ni el Sistema de Identificación Automática (AIS) activado.
Al respecto, el alcalde de Algeciras y senador del PP por Cádiz, José Ignacio Landaluce, recordó al Gobierno colonial que las aguas que rodean el Peñón, donde el patrullero del SVA interceptó al buque gibraltareño, «son españolas y no son de Gibraltar». «Por mucho que el Almirantazgo haya pintado en sus cartas náuticas que son suyas, nunca fueron cedidas, nunca se recogió en el Tratado de Utrecht y nunca se va a reconocer otra cosa por parte de España porque son aguas españolas, y no en litigio; son aguas claramente propiedad de España», agregó Landaluce.
Y el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, le respondió así: «Las aguas que rodean Gibraltar son exclusivamente británicas. Esto no sólo está establecido en la legislación gibraltareña, sino también en el Derecho Internacional Público, es decir, en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar». Picardo aludió también a unas declaraciones del que fuera embajador español en la ONU entre el 2000 y 2004, Inocencio Arias, designado por el PP, en las que, según el dirigente llanito, decía que Gibraltar tenía aguas territoriales.
«El señor Landaluce sabe que las aguas de Gibraltar son británicas, pero se niega a aceptarlo. Su obsesión con Gibraltar es nociva y no ayuda a construir esa colegiada y próspera relación entre nosotros que al Gobierno de Gibraltar le gustaría ver materializada, en particular, en el contexto de las negociaciones de nuestro tratado con la UE y España», añadía.
«Su actitud es lo que ha impedido que la cooperación floreciera antes y, si aún no ha aprendido que los gibraltareños no reaccionan ante la intimidación ni ante un político español que les diga lo que tienen que hacer, más le vale sacar la cabeza de la arena en la que la ha tenido enterrada durante los últimos 12 años», sentenciaba Picardo.

Ataques a pesqueros españoles

Posteriormente, el Gobierno colonial ha hostigado a pesqueros españoles que faenaban en las aguas en cuestión. Ante ello, tanto el alcalde de Algeciras como la Junta de Andalucía han salido en defensa de los pescadores, han reivindicado la jurisdicción española sobre esas aguas y han reclamado al Ejecutivo de Picardo el cese de su acoso a los pescadores españoles. También han pedido al Gobierno de España y, en particular, al ministro de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel Albares, que den la cara por estos pescadores.
«La presión con cualquier excusa de la Policía gibraltareña en las aguas españolas que rodean a la colonia está siendo permanente. Hace unas noches acosaron una lancha de Vigilancia Aduanera española y le impidieron que cumpliera con su labor de identificar a una embarcación que navegaba sin luces. Ahora amenazado a un pesquero español en aguas españolas con una supuesta jurisdicción que no tienen y con unas leyes que no pueden aplicar», ha resumido José Ignacio Landaluce.
Del mismo modo, Jonathan Sánchez, patrón de 'Mi Daniela', uno de los barcos afectados, ha solicitado apoyo al Gobierno de España ante esta situación de «acoso diario» por parte de las autoridades gibraltareñas, y el gerente de la Organización de Productores Pesqueros Artesanales Conil/La Atunara (OPP72), Nicolás Fernández, ha pedido que el Gobierno de España y el de la colonia se sienten a establecer los límites de las aguas.
Al respecto, el Tratado de Utrecht (1713), papel mojado para Gibraltar (véase también el ejemplo de los rellenos), sólo recoge la cesión por parte de la Corona española al Reino Unido de la ciudad, el castillo, las defensas y fortalezas y el puerto de Gibraltar, quedando fuera del acuerdo las aguas de la Bahía de Algeciras, adyacentes al Peñón.
El último episodio de este pulso contra España hasta la fecha es la denuncia por parte del Gobierno colonial de la «incursión» de un buque de la Armada española, el P72 Centinela, en las aguas que rodean el Peñón este pasado lunes por la tarde. Se trata de un patrullero que participa en la vigilancia de los caladeros de interés nacional que durante su travesía fue seguido de cerca por el HMS Dagger, de la Marina Real británica. Según la radiotelevisión gubernamental del Peñón, la GBC, la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido protestará ante las autoridades españolas por este hecho.
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