El exvicepresidente del Gobierno, exministro y expresidente de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, durante el juicio
Álvarez-Cascos niega haberse lucrado con Foro: «¿Cómo voy a pasar como apropiación indebida un juego de la 'play'?»
El exvicepresidente del Gobierno se enfrenta a tres años y medio de cárcel como acusado de cargar gastos propios al partido Foro Asturias
El exvicepresidente del Gobierno y expresidente del Principado, Francisco Álvarez- Cascos, ha asegurado este martes que nunca se ha lucrado ni tenido control alguno sobre las cuentas de Foro Asturias y que, salvo dos o tres errores administrativos, todos los pagos que cargó a las cuentas del partido estaban justificados por su cargo y cubiertos por los gastos de representación y libre disposición. Así lo ha declarado esta mañana ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Oviedo como acusado por delito de apropiación indebida.
«No tuve responsabilidades económicas, no me encargué de la gestión económica, no tuve tarjetas de crédito, no controlé jamás los gastos y había una estructura profesional de personas a las que yo no conocía para llevar la contabilidad, la fiscalización y las auditorías anuales, algo que se hizo impecablemente», ha afirmado ante el juez a las preguntas del fiscal y del abogado de la acusación particular.
El exdirigente asturiano se enfrenta a tres años y medio de cárcel. Se le acusa de haber cargado gastos propios al partido Foro Asturias, que se creó en torno a su figura en 2011, tras su marcha del PP, y con el que accedió a la presidencia del Principado de Asturias en julio de ese mismo año.
Según la Fiscalía, el que fuera ministro de Fomento y exsecretario general del PP durante diez años pudo haber cargado entre 2011 y 2017 a las cuentas de Foro 181.648 euros en gastos personales como pagos en hoteles y restaurantes, comidas a domicilio, juegos de consola, billetes de AVE o entradas para la Copa Davis, así como el arrendamiento ficticio de una oficina de su propiedad situada en el Paseo de La Castellana de Madrid.
La denuncia fue presentada por la comisión directiva de Foro en junio de 2020, a raíz de que la presidenta del partido y alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, decidiese hacer una auditoría para poner al día las cuentas del partido en un momento en el que partido se había fraccionado entre sus partidarios y los del exlíder de Foro.
«Un relato falso»
Álvarez-Cascos ha pedido que «no se acepte un relato falso» que a su juicio «interesa a algunos para sacar dinero porque están perniquebrados con 16.000 votos y un diputado». «Quiero defender mi gestión política como presidente, no el relato que concluye con una demanda por apropiación indebida, que es lo más triste que me ha podido pasar en la vida, una querella que en 2019 me inutilizó e invalidó para cualquier actividad civil o política», ha sostenido el exvicepresidente del Gobierno, que ha defendido que mientras estuvo al frente de Foro Asturias se guio siempre por la Ley de Partidos y la ley del Tribunal de Cuentas.
En su declaración ante el juez, Álvarez-Cascos ha reconocido algunos errores, como el pago de un videojuego. «¿Cómo voy a pasar como apropiación indebida un juego de la 'play' si tenía tres hijos y comprábamos decenas?», ha expresado. También ha justificado sus viajes a La Coruña o a Marbella alegando motivos políticos o la necesidad de ver a sus hijos de vacaciones.
«¿De verdad tengo que estar explicando un ticket de 72 euros? Me resulta ridículo. Tengo 77 años, me dediqué toda la vida a la política como para que ahora tenga que dar explicación de eso», ha afirmado Cascos al ser preguntado por el fiscal por una factura de comida a domicilio.
El hecho de haber pasado gastos de comidas con sus hijos pequeños obedecía a que creía que entraba dentro del compromiso retributivo asumido por Foro, ha añadido Álvarez-Cascos tras insistir en que nunca se cogió vacaciones, que llegó a bajarse el sueldo en 2015 y que iba todos los martes y jueves a Madrid y algunos fines de semana para poder ver a su familia.
«Imagen de prestigio»
El pago de entradas para asistir a la Copa Davis celebrada en Oviedo, a la que también asistieron sus hijos, o viajes a Coruña durante el juicio del Prestige los ha justificado en que «tenía que estar» y era su obligación porque debía mantener una «imagen de prestigio». «Para un dirigente político es muy importante transmitir una imagen de familia, es algo muy positivo», ha dicho respecto al hecho de que se pagaran las entradas de sus hijos al evento deportivo.
Álvarez-Cascos también ha dicho que no se lucró con el alquiler de una oficina situada en el paseo de la Castellana de Madrid, ha negado que se tratase de una sede ficticia y ha calificado de «inmoralidad» que se trate de hacer pasar como un negocio suyo un contrato que no fue opaco.
«Es ridículo a lo que me enfrento porque es impecable la gestión económica y los controles, y si hay una demanda es porque no hay facturas en B y no hay ni un solo gasto suntuario», ha afirmado antes de asegurar que si accedió a liderar el proyecto de Foro no fue para aprovecharse de nada «sino para servir a un proyecto y a Asturias».