El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska
Investigación
Marlaska ha gastado 1,3 millones de euros en viajes y hoteles con costes desmedidos por el uso del Falcon
El Debate desvela las dietas del ministro del Interior, que revelan el formidable gasto por utilizar el Falcon en lugar de líneas regulares, un coste que esconde siempre Pedro Sánchez, y la gran factura en comidas y hospedaje
Más de 1,3 millones de euros, en concreto, 1.372.145,80 euros, es el importe total de las dietas percibidas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en sus viajes recorriendo el mundo, según la documentación oficial a la que ha accedido El Debate que revela el formidable coste que tiene para las arcas el uso del Falcon por parte del Gobierno, ocultado hasta ahora por el propio Pedro Sánchez.
Han sido cerca de 200 desplazamientos registrados entre 2020 y 2023, muchos de ellos a bordo del Falcon, algo que en muchas ocasiones dispara un gasto que podría haber sido mucho menor si volase en línea regular. Además, uno de estos viajes, estuvo en el punto de mira de las víctimas del terrorismo, pues el ministro se trasladó a Nueva York para un congreso sobre el tema, y supuso solo en billetes avión y otros gastos de desplazamiento 43.779,19 euros, a los que se añadirían 1.103,34 en alojamiento y 866,14 en manutención para una delegación de tres miembros, excluido el personal de seguridad.
El listado de dietas abonadas al ministro que obra en poder de El Debate recoge todos los desplazamientos, gastos de hoteles y restaurantes a los que ha acudido Marlaska a lo largo de los últimos cuatro años, con la salvedad de que «respecto al año 2023, se proporcionan los datos disponibles en la fecha de emisión de esta respuesta, (23 de diciembre de 2024) no tratándose, por tanto, de información definitiva», señala Interior.
Pero no son todos los que ha hecho a lo largo de este tiempo, pues «no se incluyen datos relativos a los vuelos en los que el ministro ha viajado en calidad de acompañante», ya sea del Rey, del presidente de Gobierno o de otros ministros.
Así, en el año 2020, el ministro realizó más de una veintena de viajes, pese a tratarse del año en el que estalló la pandemia de covid-19 y estuvieron restringidos los desplazamientos durante gran parte del año, lo que supuso un desembolso de 112.660,38 euros, siendo la factura más alta la correspondiente a un viaje a Mauritania con unos costes de desplazamiento de 26.408,96 euros entre los que incluye una factura a Defensa «en concepto de avión», según detalla Interior.
Cabe señalar que, según el Ministerio, los datos recogidos en este listado corresponden a «gastos imputables a toda la delegación que en cada caso ha de acompañar al ministro, incluidos los gastos del equipo de seguridad que debe desplazarse con anterioridad a la llegada del ministro del Interior». Aun así, el coste de utilizar las aeronaves del Ejército, como el Falcon, dispara el coste de este viaje a Mauritania, pues a precio del mercado actual un billete de ida y vuelta ronda los 600 euros.
El coste del Falcon y otros aviones presidenciales
Esto se hace aún más evidente en un viaje a Canarias realizado el mismo año. En concreto, el 5 de noviembre de 2020, cuando el ministro y sus acompañantes gastaron 810,00 euros en hotel, 314,80 euros en manutención y nada menos que 14.738,56 euros en desplazamientos que incluyen los aviones del Estado.
Por su parte, ya en 2021, las dietas y gastos del ministro se duplicaron, hasta llegar a los 233.969,69 euros y, precisamente, los datos recogidos en este cuadro ponen de manifiesto el elevado coste del Falcon, pues mientras que los desplazamientos de un viaje a La Palma realizado en septiembre sumaron 3.815,35 euros, otro traslado, que incluye un vuelo facturado a Defensa del 31 de octubre con destino Tenerife y La Palma, multiplicó casi por diez su precio, ya que ascendió a 35.857,37 euros.
También destaca el elevado coste del viaje a Atenas que realizó en marzo con motivo de la Cumbre de Ministros del Interior de España, Italia, Grecia, Malta y Chipre, que ascendió a un total de 18.691,58 euros, de los que 17.442,38 euros fueron destinados únicamente al transporte, incluyendo una vez más lo facturado a Defensa por usar las aeronaves estatales.
Esta es la segunda vez que un ministro del Gobierno reconoce por escrito que Defensa, que se encarga de la gestión del 45 Grupo de las Fuerzas Aéreas, cobra por los vuelos realizados a cada ministerio, en contra de lo esgrimido habitualmente por Sánchez, que siempre asegura, a modo de excusa, que viaja en una delegación integrada por diferentes personas, por lo que los gastos generados «se facturan de forma global, sin que exista información que detalle del gasto de cada miembro de la delegación que permita individualizar el gasto imputable al Presidente del Gobierno», pero que no impide facilitar el dato global como sí ha hecho, en este caso el Ministerio del Interior.
Un viaje a Nueva York cuestionado por las víctimas del terrorismo
En el año siguiente, 2022, los gastos de Marlaska han seguido aumentando hasta los 384.814,34 euros. Entre ellos destaca, precisamente, el viaje a Nueva York, realizado con motivo del Congreso Mundial de Naciones Unidas sobre Víctimas del Terrorismo, que fue criticado por las víctimas de ETA, pues no contó con representación de las asociaciones mayoritarias, enfrentadas con el ministro por sus pactos con Bildu y su flexibilidad en la política penitenciaria, que ha permitido el acercamiento y la semilibertad de muchos miembros de la banda.
Además, a esto hay que sumar que el Gobierno, tal y como ha informado El Debate, ha ignorado de forma sistemática la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, permitiendo homenajes a miembros de ETA y actos como el Ospa Eguna de Alsasua, con burlas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En concreto, Marlaska no aplica la ley 29/2011 de 22 de septiembre de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo ante los actos de enaltecimiento del terror de ETA, tal y como consta en un documento publicado por este periódico, en el que la directora General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo, Montserrat Torija Noguerales, sostenía que la norma no se estaba aplicando para proteger el derecho de reunión y porque la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y sendas directivas del Parlamento y del Consejo Europeo provocan que las posibles denuncias de enaltecimiento del terrorismo «no están prosperando en el ámbito penal», lo que no justifica en absoluto la derogación de facto de una ley vigente y cuya inaplicación el gobierno se niega a explicar.
Resolución de Interior a la que ha accedido El Debate
Sin embargo, Marlaska se encargó de inaugurar este congreso, y no salió nada barato, pues supuso un desembolso para las arcas públicas de 53.297,08 euros, de los que 43.779,19 euros sólo fueron en billetes de avión y otros desplazamientos, mientras que la factura de hotel ascendió a 8.651,75 euros, y se destinaron 866,14 euros a restaurantes, pese a que solo estuvo del 6 al 10 de septiembre en la ciudad.
El ministro viajó acompañado de una delegación formada por tres personas: el director de la Oficina de Comunicación, el director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado y una persona de la Secretaría del ministro, según ha confirmado Interior en un nuevo documento al que ha accedido El Debate, fechado este 6 de febrero, en el que se ha excluido de la relación de acompañantes todo el operativo de seguridad, tal y como solicitó expresamente este periódico al requerir al ministerio detalles sobre las comitivas de algunos de los viajes de Marlaska.
Resolución de Interior a la que ha tenido acceso El Debate
Por su parte, el año 2023 ha sido el periodo en el que más dinero se ha gastado, algo que el Ministerio trata de justificar alegando que «se realizaron numerosos viajes preparatorios de cara a la Presidencia Española de la Unión Europea, que tuvo lugar durante el segundo semestre del citado año», sin aclarar cuáles. En concreto, fueron 56 viajes, pero que suponen casi la mitad de lo gastado en estos cuatro años, pues el total asciende a 640.701,39 euros.
Anexo con las dietas del ministro del Interior
Entre los más costosos, destaca uno realizado a Argentina en abril, donde el ministro estuvo durante tres días, para visitar al ya expresidente Alberto Fernández, y que costó nada menos que 65.795,62 euros, de los cuales, 62.372,01 se destinaron a billetes de avión y otros desplazamientos; 3.044,75 euros a gastos de hotel y 378,86 euros a restaurantes.
En este viaje Marlaska se reunió con su homólogo y anunció su intención de realizar una reunión entre los responsables de seguridad de los países miembros de la UE y de Latinoamérica para aunar estrategias y reforzar los mecanismos de cooperación policial en la lucha contra el crimen organizado. Finalmente, tuvo lugar en Bruselas en septiembre de 2023.
Igualmente, cabe señalar el viaje a Estocolmo, en enero, en el que solo el transporte supuso 31.247,17 euros, en los que, de nuevo, se incluyen «los importes abonados a Defensa en concepto de avión», al igual que en los 30.147,79 euros del viaje a Varsovia en marzo. Unas cantidades desorbitadas si se tiene en cuenta que se puede viajar en ‘business’ a Varsovia por alrededor de 500 euros.
Del mismo modo, otro viaje realizado por el ministro en octubre costó un total de 47.761,15 euros, de los que 43.399,99 pertenecen al desplazamiento y que sirvió para viajar a Grecia, donde se celebró la reunión de ministros del Interior y de Migraciones de los países del grupo Med5, en Tesalónica, para después trasladarse a Logroño, para presidir los actos centrales por la patrona de la Guardia Civil.
También, otra visita fugaz del ministro a Tenerife, en agosto de 2023, junto con un consejero técnico de comunicación, que según el Ministerio se realizó «como consecuencia de los incendios acaecidos en la isla», muestra el elevado coste de los desplazamientos, pues de nuevo, al sumarse el gasto abonado a Defensa, el total asciende a 18.045,57 euros, confirmando que el Falcon dispara las facturas de los viajes oficiales.