Fundado en 1910
El portavoz Nacional de Asuntos de Interior, Seguridad e Inmigración, Samuel Vázquez

El portavoz nacional de Asuntos de Interior, Seguridad e Inmigración, Samuel Vázquez

Entrevista

Samuel Vázquez (Vox): «Si se llega a un estadio de degradación criminal alta, es por la connivencia política»

El portavoz de Seguridad, Inmigración e Interior de Vox señala que la peor comunidad hoy en términos de criminalidad es Cataluña «con mucha diferencia sobre el resto», a nivel nacional y europeo

El partido de Santiago Abascal va a reunir este jueves en el Congreso a diferentes profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como representantes de Jupol, SUP, Jucil o AUGC, para abordar los retos de la «nueva realidad criminal» y plantear soluciones. Para analizar la situación de la criminalidad y la seguridad en España entre otras cuestiones, El Debate habla con Samuel Vázquez, exagente de policía, experto en criminología, presidente de la asociación Policía para el Siglo XXI y desde hace unos meses portavoz de Interior, Seguridad e Inmigración de Vox.

–¿Cuáles son esos retos de la nueva realidad criminal?

–Una nueva realidad se ha impuesto primero en Europa y desde hace unos años está impactando en España. El primer reto es evidente, del que nadie quiere hablar: los procesos de inmigración ilegal desbordados en el espacio y en el tiempo, la inmigración ilegal masiva. Este tipo de inmigración, esta ausencia del control de fronteras ha cambiado los perfiles de ciudades y pueblos en toda Europa. Y nos ha llevado a un nivel delincuencial nunca antes visto en las últimas décadas.

En España los llevamos sufriendo desde hace cuatro o cinco años y esto también ha cambiado la realidad de nuestras calles y nuestros barrios. Podemos hacer dos cosas: agachar la cabeza, mentir a los ciudadanos, decir que no tiene impacto, que somos un país seguro, o decir la verdad, que es que en los últimos cinco o seis años se han producido unos ascensos abruptos en la criminalidad violenta, nunca antes vistos en democracia y que todavía nos queda lo peor.

Si algo sabemos los que hemos hecho modelo comparado es que los territorios en Europa han explotado criminalmente con la segunda y tercera generación, eso ya lo han vivido en Francia, en Bélgica, pero aún no en España. Nosotros queremos cambiar todo el modelo policial para adaptarlo a la realidad criminal del siglo XXI, no hacer retoques como el PP. Queremos revertir el modelo.

–Desde Vox sostienen que este modelo que tenemos actualmente está anclado en estructuras del pasado. ¿Por dónde habría que empezar a reformarlo?

–Por el jueves; voy a rodearme de profesionales, de policías con experiencia de campo. El problema principal de nuestro modelo es que la perspectiva política se prioriza absolutamente sobre la profesional. De hecho, la perspectiva política ha anulado a la profesional. Por eso tenemos directores generales en los cuerpos que son analfabetos en ciencia policial y criminal.

Si el presidente del Gobierno y el ministro del Interior quisieran proteger ciudadanos, escogerían a tipos que saben algo de esto. Como directores generales escogerían a expertos en seguridad. ¿Por qué escogen a estos? Porque tienen el carnet del partido. ¿A quién van a proteger? Al partido. Nuestro modelo protege a estructuras de poder y discursos políticos y abandona a ciudadanos. El día que Vox llegue a gobernar no nos vamos a rodear de políticos con carnet, vamos a escuchar y a priorizar a los profesionales.

Queremos cambiar todo el modelo policial para adaptarlo a la realidad criminal del siglo XXI

–Hablaba antes de la inmigración descontrolada. Hace tres años se viralizó un vídeo con su intervención en la Asamblea de Madrid en la que precisamente alertaba del auge de la criminalidad en España y lo vinculaba también con ese tipo de inmigración. Eso fue en 2022. ¿Cómo ha evolucionado hasta hoy?

–En esa intervención analizábamos el impacto de las bandas latinas en Madrid, y dije que este problema iba a crecer en muy poco tiempo porque estamos equivocando las estrategias. La realidad desde ese día a hoy la conocen todos los madrileños porque casi salimos a machetazo diario. Una de las cosas que queremos trasladar a la ciudadanía es que haciendo las mismas cosas que llevamos haciendo décadas no vamos a salir de esta. En el modelo policial ahora mismo no nos diferenciamos en nada del de Francia, Suecia o Bélgica. Tenemos que cambiarlo todo si queremos enfrentarnos a la nueva realidad.

Esto solo se puede hacer desde una perspectiva técnico-policial, si incorporas a las estrategias a guerreros con experiencia de campo, que en nuestros cuerpos policiales están denostados y perseguidos. Los que toman las grandes decisiones, los que marcan las estrategias son políticos analfabetos y burócratas de uniforme. Este modelo podría servir para la realidad criminal de los 90 o principios de este siglo, baja o muy baja. Ante el nuevo reto criminal no sirve.

–¿Cuáles diría que son las zonas más críticas?

–Si vamos a los mapas de calor, nos daremos cuenta rápidamente de que el primer impacto llegó por el corredor del Mediterráneo. Luego dos zonas que han destacado sobre el resto son el País Vasco y Cataluña. Allí los políticos lideran experimentos sociológicos que pretenden cambiar la realidad demográfica rechazando todo lo que sea hispano. Cambiaron demográficamente el perfil en la creencia de que eso les beneficiaba, y la realidad es que les ha explotado en la cara.

La peor comunidad hoy en día en términos de criminalidad es Cataluña con mucha diferencia sobre el resto, no solo a nivel nacional, sino europeo. Lidera los rankings de robo con violencia, de yihadismo y de detenciones yihadistas. Lo que ha sucedido en apenas siete u ocho años no se habría producido jamás sin connivencia política. En Cataluña y el País Vasco los máximos responsables de lo que está pasando no son los procesos de inmigración ilegal descontrolados, la ausencia de control de fronteras, es la acción política, las estrategias de los líderes políticos que ellos han votado.

–¿Cuánto tiempo cree que tenemos para revertir ese proceso, si es que se puede revertir, o ya es tarde?

–Nunca es tarde. Si aparece en política un hombre fuerte, que en España cuando uno piensa en política y hombre fuerte solo le puede venir a la cabeza Santiago Abascal, el modelo policial se transforma en seis años. Puedo asegurarlo. A partir del segundo año no hay un solo ciudadano en España que no vea en su barrio que las cosas están cambiando, y en seis acabamos la transformación del modelo.

No hay ningún escenario de degradación criminal del que no se vuelva. Escenarios mucho peores que el nuestro con líderes políticos fuertes se han convertido en territorios pacíficos, donde se puede vivir y prosperar. Si se llega a un estadio de degradación criminal alta, es por la connivencia política, por incompetencia, por inacción,...Se vuelve de cualquier escenario de degradación criminal, pero necesitamos un líder fuerte que no sea connivente con eso y que esté dispuesto a asumir el coste de volver a imponer la autoridad en la calle.

No hay ningún escenario de degradación criminal del que no se vuelva. Escenarios mucho peores que el nuestro con líderes políticos fuertes se han convertido en territorios pacíficos

–¿Qué le parecen las patrullas vecinales de seguridad que se han organizado en algunos municipios ante el aumento de la delincuencia?

–Las patrullas vecinales constatan un fracaso, por lo tanto me provocan frustración. Si hay patrullas vecinales, y las hay cada vez en más ciudades de España, significa que los policías hemos fallado. Y sé que podemos conseguir un país sin patrullas vecinales pero no nos dejan los políticos. Ojalá no tuviera que haberlas, pero todo ser humano tiene un instinto, que es el de protección de lo propio, de la prole. Cuando ese instinto no lo garantiza el Estado, tu Gobierno, tienes todo el derecho del mundo a defender lo tuyo, no voy a criminalizar a esa gente. De facto ese instinto de protección de la prole es lo que nos va a sacar de esto.

Si miras lo que ha pasado en Europa, verás que los cambios abruptos en política nunca han llegado por la economía; la economía genera alternancias. Meloni no llegó en la crisis del 2008; el fin de 45 años de gobierno socialdemócrata en Suecia tampoco; la victoria de Le Pen en unas elecciones no llegó por la crisis económica. El crimen es lo que cambia abruptamente la política, porque los seres humanos tenemos ese instinto de protección de la prole. Cuando aparece la nueva realidad criminal en Europa ese instinto vuelve a aflorar y es ahí donde la gente dice 'voy a votar a aquel que me garantice que protege a los míos'.

–Su partido ha puesto en marcha el Grupo de Respuesta Nacional de Seguridad y ha planteado una serie de medidas. ¿Cuáles son las principales?

–No somos ingenuos, tenemos una Serie de concejalías, no vamos a cambiar el modelo policial desde una concejalía, pero lo que sí queremos trasladar es que allí donde tengamos una pequeña cuota de poder vamos a hacer todo lo posible. Casi un 80 % de los ayuntamientos que están dentro de ese grupo ya han incorporado los táser y defensas extensibles, y han creado los grupos de delincuencia urbana, que deben ir sustituyendo a la típica policía de barrio que cada vez tiene menos impacto ante la nueva realidad criminal. Estamos consiguiendo una serie de cosas para, desde el átomo pequeño, la policía local, transformar la mentalidad.

–Cambiando de tema, y retomando la cuestión de la inmigración, cuando usted estuvo recientemente en el centro de menores de Fuenlabrada, apuntó que incluso los que venían a España en busca de un futuro mejor terminaban pervirtiéndose por la espiral de violencia en la que se metían…

–Los que hemos hecho modelo comparado, y hemos ido a Francia pero para hospedarnos en Saint Denis, o a Bruselas para ir a Molenbeek tenemos clara una cosa: los sistemas de concentración no han integrado nunca a nadie, siempre han resultado un fracaso. Si concentras a 100 jóvenes sin poso vital, sin referencias familiares, sin conocimientos de la cultura en un centro, esos jóvenes comen juntos, duermen juntos, salen juntos…¿A quién van a integrar exactamente? A nadie.

Como además entran por miles y no sabemos de dónde vienen, muchos de esos no son menores, pero es que muchos vienen con comportamientos antisociales previos y uso de la violencia previa. Hay territorios en África donde la violencia es un ítem fundamental para dirimir conflictos y escalar en la pirámide social. En esos centros también hay niños, que no tienen comportamientos antisociales previos, que sí huyen de escenarios violentos o peligrosos para ellos. Pero si los concentras con los lobos es evidente lo que va a pasar: cuando se vean rodeados de lobos, si no quieren que la ira de los lobos se dirija hacia ellos tienen que ponerse detrás. En un centro de 100 podrías tener 25 rescatables. Metiéndolos ahí has condenado también la vida de esos 25 menores. Y si Ayuso no lo quiere entender, será problema de Ayuso.

Tengo a todo el aparato en contra, pero nunca he tenido miedo de eso

–Para terminar le pregunto por la querella que presentó por el acoso que sufrió el último año que estuvo en el Cuerpo. Hace unos días han imputado al director general de la policía y a un comisario municipal. ¿Cómo cree que va a quedar todo ello?

–Llevo dos años luchando. Yo no he hecho nada malo. He estado 20 años en el sur de Madrid respondiendo llamadas del 091 y 112, unas 7.000. No he sido condenado ni denunciado nunca por nada; fue la policía, la institución, la que me persiguió cuando decidí montar una asociación civil prescriptora de ciencia policial y anunciar lo que estaba por pasar, que ya está pasando, porque no hemos fallado ni una sola predicción criminológica desde 2017.

Por decir la verdad me persiguieron en la institución. Mandaban gente de asuntos internos a grabar mis charlas sobre seguridad, mandaban coches de policía a mi casa para darme notificaciones que podía firmar telemáticamente, cinco expedientes consecutivos sin denunciante motu proprio por parte del director general, me prohibieron presentarme a las elecciones por tener un expediente abierto por un tuit...

Y por fin hace unos días han imputado por coacciones, acoso y prevaricación al director general de la policía y a un jefe de división. El recorrido todavía es largo. Yo espero que acaben condenados y en la cárcel, y que haya más imputados. De momento estoy luchando contra un Ministerio, una Dirección General, la Abogacía del Estado y la Fiscalía General del Estado. Tengo a todo el aparato en contra, pero nunca he tenido miedo de eso, porque detrás tengo a mi mujer y a mis hijos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas