El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con Bill Gates
Sánchez busca apoyo en Bill Gates tras su polémica en la cumbre de la OTAN
Tras el distanciamiento en la cumbre de la OTAN, Sánchez recupera protagonismo internacional con un mensaje de cooperación global
Después de protagonizar una imagen de aislamiento en la reciente cumbre de la OTAN en La Haya, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha retomado su agenda internacional con un perfil más conciliador. En medio de la polémica por su negativa a comprometerse con el aumento del gasto en defensa al 5 % del PIB, el jefe del Ejecutivo ha centrado su discurso en la cooperación y el desarrollo sostenible.
Sánchez participó este miércoles en la Cumbre Global para el Futuro, celebrada en Bruselas y coorganizada por la Unión Europea, Gavi y la Fundación Gates. Allí, reafirmó el compromiso «absoluto» del Gobierno de España con el multilateralismo y el fortalecimiento del sistema global de salud. Su intervención se alejó de las tensiones militares de la OTAN y apostó por un mensaje de solidaridad y colaboración internacional.
Durante el evento, el presidente mantuvo una reunión privada con Bill Gates, con quien abordó la necesidad de renovar los esfuerzos conjuntos para lograr un desarrollo inclusivo y justo. Según Moncloa, ambos coincidieron en la importancia de mantener viva la cooperación internacional en un momento de múltiples desafíos globales.
Este encuentro ha sido interpretado como un intento de Sánchez por reposicionarse en la escena internacional tras las fricciones con líderes de la Alianza Atlántica, incluido Donald Trump, quien llegó a amenazar a España con aranceles. La cita con Gates ofrece al presidente español una imagen más cercana al liderazgo filantrópico y de largo plazo, en contraste con la reciente controversia sobre el gasto militar.