La estrella de Sánchez palidece en Bruselas
Sánchez destiñe en Bruselas
«Más lesivo económicamente para nosotros es el desplante de Sánchez en el reparto de los fondos europeos que nos vienen correspondiendo porque España ha caído por debajo de la media comunitaria»
El «New York Times» narra que un puñado de líderes europeos, Macron, Merz, Starmer, Rutte, el finlandés… han llamado a Trump, adulándolo, pidiendo que sea bueno con Ucrania y le renueve los envíos de armas vitales para defenderse. Trump, magnánimo, accedió aunque las armas las pagarán varios países europeos, Alemania, Gran Bretaña, Polonia, etc…Nuestro Sánchez ni tira de teléfono ni de cartera, la solidaridad es para otros.
La embajada de Estados Unidos en Madrid informará a Washington que Moncloa está ocupada en otras cosas, en defender a la familia del presidente, en escarbar en el pasado de todos los ministros de Hacienda de derechas desde Fernando VII, en firmar contratos de seguridad con Huawei, es decir con la «bicha» de los servicios de inteligencia americanos, lo que nos pasa gravosa factura, y en dar una batalla ímproba en Bruselas para que el catalán, el vasco y el gallego sean idiomas oficiales en la Unión. Temas tan vitales para el sanchismo, no para España, como las armas para Zelenski porque está en juego algo tan importante como el mantenimiento de Sánchez en el poder.
La estrella de Sánchez palidece en Bruselas. El vacío que dejó Inglaterra en la Unión no fue ocupado por nosotros, hicimos una presidencia gris, inane y destacamos como incumplidores, nos caen sentencias con multas coercitivas y sanciones de miles de euros por rebeldía, hacemos insuficientes transposiciones de la legislación comunitaria, hicimos el ridículo en el caso Ferrovial, nos expedientan por la chulería de torpedear la Opa del Banco de Vizcaya sobre el Sabadell, otra sumisión a los designios separatistas catalanes, sufrimos bofetadas de la Comisión por la autoamnistía y el Constitucional de Pumpido y Sánchez es cuestionado por el cambalache que han hecho los dos con la sentencia de los EREs.
Sospechoso es que el presidente ordene al PSOE que vote en Bruselas amparando desmanes marroquíes y, además, no apliquemos la sentencia del Tribunal de Justicia sobre el etiquetado de productos del Sahara ( «Apreciado monarca marroquí, ¿cómo lo has seducido que «te regala» el Sahara y ni siquiera abres la frontera?»). Como regalo a los separatistas hemos abortado el Acta Electoral Europea que dificultaría que los nacionalistas chantajeen al gobierno español. Penoso.
Más lesivo económicamente para nosotros es el desplante de Sánchez en el reparto de los fondos europeos que nos vienen correspondiendo porque España ha caído por debajo de la media comunitaria. Es un misterio tan grande como el del Sahara y sólo puede explicarse, dado que nuestra representación en Bruselas lo lograría sin rechistar, porque sería admitir que avanzada la era de Sánchez España se ha empobrecido. El simple gesto de pedirlos hacía añicos la milonga de la moto triunfalista del gobierno.
El tema no es baladí. Cuando hace meses mi compañero Elorza denunció la pasividad del gobierno se calculaba que habíamos renunciado a 6.600 millones de euros que sólo, sin mayor desgaste, teníamos que pedir. Y digo yo, para el que quiera reflexionar, ¿cuántas viviendas para los jóvenes pueden hacerse con 6.600 millones? ¿Quién me contesta a la pregunta? ¿Unas 40.000? ¿ Cuántas ayudas para las Comunidades plebeya, no a las aristocráticas socias del gobierno, a las que se envían menas? ¿ Cuántas lanchas modernas para la Guardia civil en el Estrecho? Sánchez ha renunciado a ello no sabemos si por soberbia, apatía o por taparse las vergüenzas. Es pasmoso, ¡6.600 millones!, en un gobierno progresista, solidario, feminista, juvenil, tranversal….y un pelín camelista.
Y esto me lleva al tema del catalán en Europa. A mí no me subleva que otras lenguas españolas entren en Europa. Pero me pasma que en los momentos actuales con los problemas migratorios, nuestra postura cicatera con Ucrania, los desafíos que a Europa le plantean, China y hasta el propio Trump estemos dedicando muchos esfuerzos, recursos y tiempo a algo primordial para que Sánchez siga en el poder, pero secundario para España. Recuerda al despilfarro tozudo de Zapatero con la esperpéntica Alianza de civilizaciones.
Los europeos ven ya que Sánchez mendiga, forcejea, ofrece trueques, será a base de chalaneos costosos si consigue algo, en un tema que no interesa a Europa mientras se rezaga en lo solidario. Machacamos nuestra imagen. Y concluyo . ¿Se pregunta un diputado o un joven votante sanchista cuantas viviendas o becas podrían concederse con los 132 millones de euros, tirando por lo bajo, que anualmente nos costaría lo de las lenguas? Pienso que no, para ellos que Sánchez siga agrietando a España, despilfarrando, dividiendo, favoreciendo a las comunidades ricas, Cataluña… frente a las necesitadas, Andalucía…, es muy preferible a que llegue la derecha.