Uno de los detenidos junto a dos guardias civiles
Detienen a dos jóvenes de 23 años por grabar y difundir vídeos íntimos de hasta 50 mujeres, incluidas novias
Entre las víctimas se encuentran compañeras de piso, amigas cercanas, familiares e incluso menores de edad
La Guardia Civil de La Rioja ha detenido a dos varones, ambos de 23 años, por su presunta implicación en la grabación y difusión no autorizada de imágenes de carácter íntimo de al menos 50 mujeres procedentes de hasta ocho provincias españolas. Las víctimas mantenían con los detenidos relaciones de amistad, parentesco, convivencia e incluso pareja.
Así lo ha dado a conocer este miércoles Miguel Ángel Sáenz, portavoz de la Guardia Civil en La Rioja, durante una comparecencia en la que ha detallado los avances de la operación Vinteox, iniciada en marzo tras detectar agentes del grupo especializado en ciberdelincuencia la existencia de grupos cerrados en redes sociales en los que se compartían archivos con contenido sexual explícito.
La investigación permitió identificar y detener a dos jóvenes, uno residente en La Rioja y otro en Soria. Uno de ellos ejercía como administrador de los grupos y, según los agentes, llegó incluso a lucrarse con la distribución de este material. Parte de las imágenes difundidas habían sido obtenidas en el transcurso de videollamadas íntimas, grabadas sin el consentimiento de las mujeres para su posterior divulgación.
Ambos individuos han quedado en libertad con cargos y se enfrentan a posibles delitos de revelación de secretos, con agravantes por violaciones graves a la intimidad, el honor y el acceso ilegal a sistemas informáticos.
Entre las víctimas se encuentran compañeras de piso, amigas cercanas, familiares e incluso menores de edad. Los detenidos utilizaban distintos métodos para obtener las imágenes: desde la instalación de cámaras ocultas y programas capaces de registrar vídeo en móviles sin que lo advirtiera el usuario, hasta dispositivos camuflados en domicilios particulares y hoteles donde se alojaban con las víctimas.
Según relataron los investigadores, incluso se compartían grabaciones realizadas durante videollamadas sexuales entre miembros del grupo y sus respectivas parejas. Algunas de las afectadas eran compañeras de universidad de los sospechosos.
Una vez obtenidas, las imágenes eran organizadas meticulosamente en carpetas y subcarpetas que facilitaban su distribución en los grupos cerrados, donde las víctimas eran presentadas «como meros objetos sexuales». Los administradores del grupo llegaban incluso a incitar a los participantes a realizar «retos sexuales» con el contenido y se amenazaba con expulsar a quienes no colaborasen aportando nuevo material.
En esta primera fase de la operación se ha podido identificar a 27 mujeres grabadas sin su consentimiento. Trece de ellas son naturales de La Rioja, cuatro de Soria, tres de Navarra, tres de Zaragoza y una de cada una de las siguientes provincias: Albacete, Guipúzcoa, Vizcaya y Valencia.
Además, los investigadores han hallado en los archivos intervenidos contenido gráfico que apunta a la existencia de al menos 20 víctimas adicionales pendientes de identificación. Asimismo, se han localizado 33 vídeos que documentan agresiones sexuales –algunas de ellas contra menores de edad– y que podrían haberse producido en regiones como Asia, Sudamérica o Rusia.
«El grado de organización era elevado; clasificaban el material para identificar con facilidad a las mujeres grabadas», ha señalado el portavoz de la Guardia Civil, quien ha insistido en que la operación continúa abierta. Las autoridades sospechan que aún existe un volumen considerable de archivos almacenados en la nube que no ha sido recuperado.