Así ha sido la huida de Puigdemont con su abogado tras el discurso en Barcelona
Un año después del esperpento de Puigdemont, solo hay una persona sancionada: un guardia civil
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) garantiza que «no vamos a permitir que se utilice a la Guardia Civil como moneda de cambio»
Este 8 de agosto, se recuerda que tal día como hoy hace un año, el prófugo expresidente de Cataluña, Carles Puigdemont, hizo una aparición estelar en un acto convocado con motivo de la investidura de Salvador Illa como nuevo presidente y, de la misma manera, se fugó sin mayores reparos a pesar de tener pendiente una orden de busca y captura.
Fueron muchas las personas implicadas en aquella aparición y desaparición tan esperpéntica, desde el mismo abogado del expresidente, Carlos Boye, hasta los mossos d'Esquadra que supuestamente persiguieron el vehículo en el que se fugaba el prófugo y los cargos políticos que acompañaron a Puigdemont o no dieron las órdenes precisas para que fuera puesto a disposición judicial.
Sin embargo, un año después, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) recuerda que la única persona sancionada por todo lo que ocurrió aquel 8 de agosto es un guardia civil que ni tan siquiera estuvo en el acto del Arco del Triunfo de Barcelona; se encontraba en Badajoz.
Se trata de un agente de la Benemérita que se limitó a introducir en el ordenador la matricula del vehículo en el que se fugó el expresidente más por curiosidad que por otra cosa para saber a quién pertenecía. Pero, claro, dio la casualidad de que ese coche blanco en el que huyó Puigdemont pertenecía a la pareja de un mosso d'Esquadra. El expediente sancionador le costó a este agente 15 días de sanción de empleo y sueldo a pesar de estar «lleno de irregularidades», según esa asociación de guardias civiles.
Sobre la huida de Puigdemont aquel 8 de agosto hay también tres agentes de la policía autonómica catalana que están siendo investigados por facilitar la fuga, pero sobre ellos todavía no ha recaído sanción alguna y, dado el grado de dependencia que tiene el PSOE respecto del partido de Puigdemont, aún en el caso de que estos agentes tuvieran algún tipo de sanción, difícilmente se llevará a efecto.