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Reyes Rigo, a la izquierda, acompañada por las otras dos mallorquinas integrantes de la Global Sumud FlotillaPodemos Baleares/Europa Press

Reyes Rigo, la española de la Flotilla a la que Israel ha prolongado la detención por morder a un guardia

El resto de activistas españoles han sido liberados y ya están en el país

Reyes Rigo es la única integrante española de la Global Sumud Flotilla que permanece retenida en Israel. Según confirmó la policía israelí a través de redes sociales, la activista mallorquina habría mordido a un trabajador de la cárcel de Ktziot, por lo que fue trasladada a una comisaría de Segev Shalom, en la región del Néguev, para ser interrogada. Posteriormente, un juzgado de primera instancia ha prolongado tres días más su detención.

Su familia, junto a diversos colectivos propalestinos y representantes de Podemos Baleares, rechazan las acusaciones. El portavoz Jesús Jurado denunció en redes que Reyes Rigo «sigue detenida por un régimen que maltrata a activistas pacíficos» y exigió al Ministerio de Exteriores que intervenga para conseguir su liberación inmediata.

El medio israelí Mako publicó unas imágenes de la activista durante la declaración ante la policía. Tal y como asegura este medio, Rigo se habría resistido a salir de su celda y habría mordido a un guardia durante la revisión médica. La mallorquina sostiene que solo se defendía: «Los guardias me atacaron, me golpearon, me arrastraron por la fuerza. Me defendí, no tenía otra opción».

Reyes Rigo

La activista, natural de Palma de Mallorca, se formó en acupuntura en los años noventa y trabajó en distintos países de Europa y Asia antes de volver a la isla en 2020 para abrir su consulta The House of Qui en el barrio de Son Espanyolet.

Fue en 2010 cuando Rigo comenzó su activismo después de que en un viaje a la India le impresionaran las duras condiciones en las que vivían muchas personas. Desde entonces, ha trabajado con distintas organizaciones no gubernamentales, proporcionando terapias de acupuntura a colectivos en situación de vulnerabilidad y tomando parte en iniciativas de cooperación en el ámbito de la salud.

Rigo emprendió su viaje a bordo del barco Adara, integrado en la Flotilla Global Sumud. Antes de partir, afirmó que participaba «por humanidad y solidaridad», afirmando que «no se puede permanecer indiferente ante la injusticia».