Pedro Sánchez
España se queda fuera
Sánchez, excluido del grupo de nueve líderes europeos a los que han informado de la reunión Trump-Zelenski
Una diplomacia española cada vez más periférica en los debates de seguridad y defensa del continente
Los líderes europeos cierran filas en torno a Zelenski mientras Sánchez está de vacaciones
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha quedado fuera del reducido grupo de líderes europeos informados de primera mano sobre la reciente reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski. Un encuentro clave en los esfuerzos internacionales por reactivar el diálogo de paz en Ucrania.
Según diversas fuentes diplomáticas, la Casa Blanca comunicó los detalles de la cita a un conjunto selecto de dirigentes europeos –entre ellos Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Giorgia Meloni, Keir Starmer y Ursula von der Leyen–, pero España no fue incluida en esa lista. La exclusión, interpretada por analistas como un síntoma del declive de la influencia española en los foros estratégicos internacionales, ha generado malestar en el entorno de Moncloa.
El encuentro Trump–Zelenski, celebrado en Washington, marca un nuevo intento de reconfigurar la estrategia occidental frente a Rusia. Sin embargo, la ausencia de España en los canales de información directa reaviva la sensación de aislamiento que ya se había evidenciado en reuniones previas sobre la seguridad europea y la reconstrucción de Ucrania.
Alemania, Francia e Italia se refuerzan
Fuentes comunitarias apuntan a que la posición prudente del Gobierno español respecto al aumento del gasto en defensa y su insistencia en priorizar la diplomacia y la ayuda humanitaria podrían haber contribuido a debilitar su peso en las discusiones más militares o estratégicas. En contraste, países como Alemania, Francia o Italia han reforzado su liderazgo al alinearse más estrechamente con Washington y Londres.
Desde Moncloa, se ha intentado restar importancia al episodio, recordando que España mantiene «una comunicación fluida con todos los actores implicados» y que su compromiso con la paz y la soberanía de Ucrania «es incuestionable». En las últimas semanas, Sánchez se ha reunido con Zelenski en Bruselas para coordinar posiciones y reiterar el apoyo de España a una solución negociada que preserve la integridad territorial ucraniana.
Aun así, expertos en política exterior advierten que la reiterada exclusión de España de los espacios decisivos pone en cuestión la capacidad del Gobierno para influir en los grandes consensos europeos. «España no está fuera de Europa, pero sí fuera del núcleo que marca el rumbo», resume un diplomático veterano en Bruselas.
El episodio se suma a otros gestos recientes que han alimentado la percepción de una diplomacia española cada vez más periférica en los debates de seguridad y defensa del continente. En un contexto en el que las alianzas internacionales se redefinen y Estados Unidos busca socios fiables para una nueva etapa de negociación, la ausencia de Sánchez del círculo de confianza no pasa inadvertida.