Lula da Silva y Sánchez en la cumbre de líderes COP30
Sánchez firma con Petro, Lula y Sheinbaum un comunicado para condenar la intervención de EE.UU. en Venezuela
Consideran que «las acciones militares ejecutadas unilateralmente» en el territorio venezolano «contravienen principios fundamentales del derecho internacional»
Pedro Sánchez, que esta mañana condenó «con rotundidad», en una carta a la militancia socialista, lo que calificó de «violación de la legalidad internacional en Venezuela» después de que ayer se produjera la intervención por parte de Estados Unidos en el país sudamericano y se detuviera a Nicolás Maduro, ha informado esta tarde de que su Gobierno ha firmado junto al de Brasil, el de Chile, el de Colombia, el de Uruguay y el de México un comunicado para rechazar «las acciones militares ejecutadas unilateralmente» en el territorio venezolano. Unas acciones que, según indican, «contravienen principios fundamentales del derecho internacional».
«La situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional», ha manifestado en sus redes sociales, donde se hace eco de ese comunicado conjunto, que recoge este mismo planteamiento.
En dicho comunicado, estos gobiernos mencionan entre esos principios del derecho internacional que, a su juicio, se habrían visto violados «la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas». Consideran que las acciones llevadas a cabo por la Administración de Donald Trump «constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil». Y abogan por «un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos» como el camino para «una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana», dicen en el texto.
También sostienen que «América Latina y el Caribe» es «zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención», y llaman a «la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad» de la región americana. Además, han urgido al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes «a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional».
Concluyen el comunicado trasladando su preocupación ante «cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos», algo que, dicen, «resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región».
Como contó El Debate, el Gobierno de Gustavo Petro ordenó este sábado un despliegue militar sin precedentes en la frontera con Venezuela, en concreto, 30.000 soldados en los 2.219 kilómetros de frontera, tras la detención de Maduro y su mujer, Cilia Flores.