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Captura de imágenes áreas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba)EFE

El Gobierno desoyó al PP cuando en septiembre le preguntó por el mal estado de las vías en el tramo del accidente

Desde fallos de señalización, averías en los desvíos o incidencias en las catenarias, desde marzo de 2022 se han sucedido los problemas en este tramo

La tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz (Córdoba), que por el momento ha dejado 39 víctimas, sigue levantando preguntas de cómo se podría haber evitado un accidente así. Y la verdad es que no se puede decir que haya ocurrido sin ningún aviso previo. Aunque obviamente no se había alcanzando el nivel de tragedia de este domingo, la infraestructura ferroviaria en Adamuz ha registrado hasta 20 incidencias en apenas los últimos años, un aviso de que las cosas no funcionaban bien.

Desde fallos de señalización, averías en los desvíos o incidencias en las catenarias, desde marzo de 2022 se han sucedido los problemas en este tramo que finalmente han desembocado en la tragedia de este domingo, cuando un Iryo que circulaba hacia Madrid ha descarrilado y, al invadir la vía contigua, ha colisionado con un Alvia que se encontraba camino de Huelva.

Lo más grave de todo es el precedente ocurrido en el Senado el pasado mes de septiembre, concretamente el día 18. En ese entonces, el grupo 'popular' preguntó al Gobierno por los problemas técnicos en el tramo precisamente entre Adamuz y Villanueva de Córdoba.

«En primer lugar, una de las nuevas chapas instaladas en los aparatos de dilatación en el viaducto de El Valle, debido a las altas temperaturas y a las vibraciones del tráfico ferroviario, entró en contacto con el raíl. Como medida de seguridad, el sistema de señalización detectó esta situación anómala y ocupó automáticamente el circuito afectado, interrumpiendo su normal funcionamiento. Esta incidencia fue atendida y resuelta de manera definitiva por el personal especializado de la brigada de desvíos durante el correspondiente horario de mantenimiento», empezó respondiendo el Ejecutivo.

La imagen de la Guardia Civil recogiendo muestras para identificar a las víctimas del accidente de tren en Adamuz

«En segundo lugar, se detectó un fallo en una tarjeta de relés, componente fundamental para el correcto funcionamiento del sistema de señalización. La tarjeta afectada fue sustituida por una nueva, restableciéndose así la operatividad del sistema. Esta intervención también se llevó a cabo dentro del marco del mantenimiento programado. Ambas actuaciones permitieron recuperar con normalidad el servicio en el menor tiempo posible, minimizando las afecciones al tráfico ferroviario y garantizando en todo momento las condiciones de seguridad de la circulación. Asimismo, cabe informar que en la estación de Villanueva de Córdoba, al igual que para el resto de la red del ámbito Sur, se realiza el mantenimiento de las vías e instalaciones ferroviarias (electrificación, señalización y comunicaciones) mediante varios contratos de mantenimiento», continuó la respuesta del Gobierno.

Como se puede observar, el Ejecutivo le quitó hierro al asunto y no mejoró las condiciones de la vía. Tampoco hizo caso a las numerosas advertencias de los últimos meses sobre el mal estado de las vías y sobre lo poco necesario de llegar a los 350 kilómetros por hora en la línea de alta velocidad. Aunque nadie podía esperar un desenlace tan trágico como el ocurrido este domingo, está claro que sí había información sobre la mesa para, al menos, haber intentado prevenir lo acontecido.