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Montero atiende a los medios de comunicaciónPablo Ojer

El PP pide al Gobierno que no acuda al funeral de Adamuz y Montero le acusa de «empañar» el acto

La vicepresidenta primera del Gobierno asegura que acudirá «para arropar a las familias»

Después de que el Partido Popular pidiera al Gobierno que no mandase a ningún ministro al funeral por las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), los socialistas, y más en concreto la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, le ha respondido que irá ella misma «para arropar a las víctimas».

El vicesecretario general de Hacienda del Partido Popular, Juan Bravo, pidió el martes que no acudiera ningún ministro del Gobierno al funeral que tendrá lugar este jueves en el pabellón Carolina Marín de Huelva, y al que acudirán los Reyes de España, porque «sería una provocación para las víctimas».

No en vano, cada vez hay más sospechas que apuntan a la mala gestión del Ministerio de Fomento y Transportes, como responsable del accidente de Adamuz. Y el Gobierno ya tuvo que suspender sine die el acto de homenaje no religioso que pretendía organizar.

Sin embargo, la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, señaló el miércoles desde Bruselas que «no entiendo cuál es su interés, pero sí le digo que es, desde luego, reprochable que algunos utilicen el dolor, utilicen la tragedia que tenemos para intentar crear mayor crispación».

En este contexto, Montero ha pedido «empatía» y ha llamado al «espíritu de Adamuz», en referencia a la solidaridad, ayuda y generosidad que ofreció la localidad en los primeros momentos del accidente.

El espíritu de Adamuz

«La tolerancia no entiende ni de colores de raza, ni entiende de signos políticos, ni entiende de clases sociales», ha afirmado la política andaluza, para después reivindicar el «espíritu de Adamuz» para que «cada uno desde su idea, su pensamiento», contribuya a la convivencia y «no se utilice el dolor de las víctimas para crear mayor confrontación o crispación».

Montero ha insistido en apelar a la contención u que los partidos políticos dejen de lado las «disputas» cuando se trata de abordar cuestiones graves como el accidente ferroviario de Adamuz y dejen que las «protagonistas» sean las víctimas, lo que no hicieron los socialistas tras la tragedia de la dana de Valencia.