Fotomontaje de Abascal, Sánchez y Feijóo
Así es el plan de PP y Vox en Aragón para presionar a Sánchez tras las elecciones
El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha asegurado que su partido está dispuesto a negociar con el Partido Popular la entrada en el Gobierno de Aragón, pero solo si se les asignan consejerías con «estructura y presupuesto». Fúster ha enfatizado que no son «un partido de sillones» y que quieren gobernar para cambiar políticas de manera efectiva, insistiendo en que cualquier acuerdo debe centrarse en los presupuestos reales y no en presentaciones superficiales.
Tras las elecciones, Vox ha duplicado su representación en Aragón, pasando de siete a catorce escaños, y se ha convertido en pieza clave para formar gobierno. Fúster también se refirió a Extremadura, donde las negociaciones con la presidenta María Guardiola avanzan bajo la misma premisa: acuerdos solo si hay capacidad real de gestión. En ambos casos, Vox advierte que un nuevo llamado a elecciones sería un «enorme error».
Por su parte, el PP ha celebrado los resultados pese a perder algunos escaños en Aragón y no lograr el resultado esperado en Extremadura. Líderes como Alberto Núñez Feijóo y Miguel Tellado han insistido en que la victoria del PP es relativa, pero lo más importante es el «desgaste del PSOE» y la caída de Pedro Sánchez, quien según los populares se enfrenta a una «caída libre» en los territorios donde se celebran elecciones regionales.
En Génova confían en que la combinación de PP y Vox permita formar gobiernos autonómicos de derecha y mantener presión sobre Sánchez de cara a futuras elecciones generales. Vox, tras duplicar sus escaños, se enfrenta a la decisión de comprometerse realmente con la gestión o limitarse a «hacer ruido». Desde el PP advierten sobre la responsabilidad del partido de Santiago Abascal para facilitar el cambio y evitar repetir los errores de 2023, cuando pactaron y luego abandonaron gobiernos regionales.