En primer término, el ministro Albares este martes en la Moncloa
«No estamos solos»
El Gobierno afirma tener el apoyo «mayoritario» de los españoles para desairar a EE.UU. cuando ni siquiera ha llamado al PP
El ministro Albares no espera represalias tras la decisión del Ejecutivo de no dejar a Trump que use las bases de Rota y Morón
Presume de que España también abrió camino con el reconocimiento del Estado de Palestina
Trump carga contra España por no permitir el uso de las bases de Rota y Morón para atacar Irán: «Es un aliado terrible»
El Gobierno de España ha afirmado estar «acompañando el sentimiento mayoritario de los españoles» para justificar su decisión de negarle a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón en su operación contra Irán, lo que ha provocado el malestar de Estados Unidos e Israel y le ha valido a Pedro Sánchez el reconocimiento del régimen iraní.
«No estamos solos. Es el sentimiento abrumadoramente mayoritario en España y en el mundo», según el ministro de Asuntos Exteriores. Aunque el presidente no ha consultado ni siquiera con el principal partido de la oposición; a cuyo líder, Alberto Núñez Feijóo, no ha llamado desde el sábado para ponerle al corriente de la situación, a pesar de que tendrá consecuencias en la economía doméstica.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, el propio José Manuel Albares informó de que esta tarde llegará a Madrid un primer vuelo con 175 españoles procedente de Abu Dabi, y que las labores de evacuación continuarán por tierra o aire conforme vaya siendo posible. En ese avión no viaja el Rey Juan Carlos I, matizó, y dejó a su criterio y al de la Casa Real ser repatriado o permanecer en Emiratos Árabes Unidos. En el país había en torno a 13.000 españoles cuando Estados Unidos inició la operación Furia Épica, muchos de ellos turistas.
Albares aclaró que no hay «nada extraño y sorprendente» en el hecho de que España se acoja al contenido del tratado con Estados Unidos sobre esas bases para tomar una decisión que corresponde a la «soberanía española»; puesto que tratándose de una acción unilateral, como la emprendida por el Gobierno de Donald Trump, no tiene por qué. El ministro de Exteriores explicó que no ha tenido ninguna conversación con nadie de la Administración norteamericana ni tampoco petición o queja alguna.
Según él, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no espera «ninguna consecuencia», porque «el compromiso de España con la seguridad euroatlántica está fuera de toda duda». Y para ello recordó que hay 3.000 militares españoles desplegados en las misiones de la OTAN en el exterior. Albares fue más lejos y afirmó que el Gobierno no teme quedarse solo, puesto que también se dijo eso cuando reconoció el Estado de Palestina, y cuando condenó la ofensiva de Israel en Gaza. «Seguimos creyendo en la carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional. Luego resultó que no íbamos solos, éramos los primeros», se jactó.
A su lado, la vicepresidenta segunda y socia de Sánchez halagó la postura del Gobierno al que pertenece. «El Gobierno de España está haciendo lo que tiene que hacer. España no está disponible para bombardear Irán de manera ilegal, como está pasando», aseguró Yolanda Díaz. «Hoy, Feijóo echa de menos el Gobierno de la guerra de Aznar. El Gobierno de España está siendo el Gobierno de la paz, la democracia, los derechos humanos y la dignidad en el mundo», añadió.
Por su parte, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, insistió en el llamamiento a la desescalada y el diálogo. confrontación. «O el derecho internacional o la ley de la selva», remató Albares. En X, Sánchez informó horas antes de que había contactado con el presidente de Chipre «para mostrarle todo nuestro apoyo y solidaridad ante el ataque sufrido», puesto que un dron iraní alcanzó una base británica en su suelo. «Reiteramos: desescalada inmediata, respeto al derecho internacional y diálogo para lograr y mantener la paz», según el presidente.