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Pedro Sánchez saliendo a recibir en la Moncloa al gran duque de LuxemburgoEFE

No varía el rumbo

El discurso pacifista del Gobierno sufre sus primeras grietas

  • El Ejecutivo presume de haber sumado a Meloni y Macron a su causa contra el uso de las bases para el combate en Irán

  • Trump vuelve a reprender a España, pero el secretario general de la OTAN la defiende

Hay declaraciones que el Gobierno amplifica y otras que calla. Este jueves amplificó la de Giorgia Meloni, que, como Pedro Sánchez, se negó a que Estados Unidos utilice las bases en territorio italiano con fines bélicos y, por el contrario, calló la de la activista opositora y periodista iraní Masih Alineja. Durante su intervención en el marco de una jornada organizada por el PP bajo el título Mujeres libres en el Congreso, Alineja cargó duramente contra el presidente por utilizar la tragedia de sus compatriotas con «fines políticos». «¿Cómo se atreve a usar el cuerpo herido de mi pueblo, los cuerpos heridos de los iraníes que han sufrido la masacre?», se preguntó.

El Ejecutivo sigue convencido de que su «no a la guerra» es una jugada maestra, aunque cada vez vienen más curvas. Este jueves, Donald Trump volvió a cargar contra Sánchez y contra España, al que llamó «país perdedor», y el presidente de Israel la acusó de jugar a «un juego incomprensible».

A mayores, la decisión de enviar la fragata Cristóbal Colón a Chipre provocó las primeras grietas en el discurso pacifista del presidente 24 horas después, aunque el Gobierno cerró filas. También el socio minoritario. «Es un envío meramente defensivo», defendió la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Hace un mes, Sumar registró una proposición no de ley en el Congreso instando al Gobierno a iniciar el procedimiento para sacar a España de la OTAN. Ahora defiende la operación en Chipre, que no es miembro de la Alianza, pero sí un país de la UE que ha pedido ayuda.

Desde Barcelona, la ministra de Defensa reiteró por la tarde: «España no va a aceptar una vulneración del orden jurídico internacional y va a colaborar siempre en misiones de paz que estén bajo esta cobertura». También Italia, Francia, Países Bajos, Reino Unido y Grecia enviarán refuerzos a Chipre tras el ataque sufrido.

Desde el Gobierno presumen de haber abierto un camino que ya están transitando otros. La primera ministra italiana señaló ayer que Italia no está en guerra ni quiere entrar en ella, y añadió que si Estados Unidos solicita usar alguna de las ocho bases en suelo italiano, la petición deberá pasar por el Parlamento. Y solo se le autorizaría para uso logístico, no para acciones de guerra. En paralelo, el portavoz del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia explicó que solo están permitiendo a Estados Unidos usar la base de Istres, en el sureste francés, para aviones de apoyo, no de combate, y que de hecho los norteamericanos les han dado «una garantía completa» al respecto.

Como con el reconocimiento del Estado de Palestina, el Ejecutivo de Sánchez entona el mismo salmo: «No íbamos solos, éramos los primeros». Aunque no sucede lo mismo con Alemania y Reino Unido. Los norteamericanos están empleando las bases que tienen en tierras germanas, que a diferencia de Morón y Rota son de soberanía estadounidense. Su canciller, Friedrich Merz, estaba con Trump el lunes en la Casa Blanca cuando este lanzó la primera acometida contra Sánchez. Y, lejos de salir en defensa del español, el germano lamentó que sea el único miembro de la OTAN que sigue sin aceptar el 5 % del gasto en defensa.

Precisamente, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, alabó este jueves desde Macedonia del Norte la aportación española a la Alianza Atlántica. «En lo que respecta a la logística, por ejemplo, el sistema Patriot español en Turquía lleva ya diez años defendiendo el país y los intereses clave de Estados Unidos ubicados allí», sostuvo. El misil balístico lanzado por Irán (este lo niega) sobre Turquía que fue destruido el miércoles por la OTAN había sido detectado por una unidad española.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, convocó a los ministros de Exteriores de la UE a una nueva reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, la segunda desde el domingo. Kallas reconoció que entre los Veintisiete hay «opiniones diferentes» sobre el grado de implicación de la UE con Estados Unidos. A río revuelto, ganancia de pescadores.

Y Sánchez cerró el día hablando con el presidente de Líbano, Joseph Aoun, para ofrecerle «apoyo total y asistencia humanitaria a los miles de desplazados» por la ofensiva de Israel. «Basta ya de escaladas. No más destrucción. No a la guerra», escribió en X.