Margarita Robles junto al embajador de Estados Unidos, Benjamín León, el miércoles
Soplando y sorbiendo
El Gobierno se enreda en las contradicciones de su «no a la guerra» de Trump
La ministra de Defensa desmiente que su conversación con el embajador fuera el origen de las declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca
El envío de una fragata a Chipre causa más confusión
La reunión que la ministra de Defensa, Margarita Robles, mantuvo el miércoles por la tarde con el embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, se ha convertido en una especie de poltergeist. ¿Fue aquel encuentro lo que motivó que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunciara que España había reculado y cooperaría con Estados Unidos?
El Ministerio de Defensa lo negó desde el principio, pero la aparición de un vídeo grabado en los prolegómenos de la conversación que Robles y León mantuvieron a puerta cerrada ha disparado las conjeturas. Se suponía que era un «mudo», el típico vídeo sin sonido que manda el gabinete de prensa de turno o Efe para que las televisiones tengan recursos del encuentro. Sin embargo, en este caso fue distribuido por Efe con sonido.
En él, Robles pronuncia una supuesto «no, no, yo estoy con Trump. Lo que pasa que a veces aquí, la gente…». Pero el Gobierno sostiene que no dice eso, sino «yo estoy cómoda».
También se la escucha ofreciendo algo de beber a León y hasta explicándole que desde donde están se ve el estadio del Real Madrid: «Este despacho da justo enfrente del Bernabéu y cuando vienen los extranjeros siempre quieren ver el Bernabéu». Las imágenes están descontextualizadas y el sonido se escucha mal, pero el PP lo tuvo claro en sus redes sociales. «Ya sabemos quién garantizó colaboración militar a Estados Unidos», aseguran los populares, que vinculan esas imágenes al hecho de que Defensa haya anunciado el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre.
Consciente del embrollo, la ministra entró este jueves en la SER para negar que ella dijese nada al embajador norteamericano que éste pudiese malinterpretar. «Cuando habló la portavoz (de la Casa Blanca), yo todavía estaba hablando con el embajador. Por tanto, es absolutamente imposible. Fue una visita de cortesía que estaba prevista desde hacía muchísimo tiempo y en la que yo le transmití unos mensajes muy claros. Frente a lo que dice el presidente Trump, y así se lo dije al embajador, España es un país firmemente comprometido con sus aliados, serio, responsable», sostuvo Robles.
Después insistió en que la posición de España es «clarísima». Y reiteró lo dicho, incluso especulando sobre los motivos por los que el Gobierno de Trump había mentido sobre el cambio de postura del Gobierno de Pedro Sánchez. «Incluso para los que les gusta seguir lo anecdótico, yo todavía estaba con el embajador cuando la portavoz, por las razones que fueran, insisto, en clave interna, o la desinformación, o sencillamente porque yo creo que ellos son plenamente conscientes de que el presidente Trump en su intervención del otro día no fue correcto», enumeró.
A mayores, la Secretaría de Estado de Comunicación envió un desmentido al filo de la una de la tarde: «Ante la manipulación interesada de las palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, al recibir ayer al embajador de Estados Unidos en España, desmentimos categóricamente su interpretación espuria y sesgada. Basta escuchar el contexto de la conversación para comprobarlo». Y añade la Moncloa: «Manipular una conversación circunstancial y de cortesía para convertirla en una categoría política es algo más que mentir. Retrata a quien lo hace y describe perfectamente su falta de solvencia, posición y argumentos ante la actual coyuntura internacional».
Según Robles, el envío de la fragata a Chipre no supone que España esté faltando a la palabra del presidente, porque la fragata no va a atacar, sino a participar en una de las «misiones de defensa» de las que el Ejército español es parte. Pero se da la circunstancia de que Chipre no es miembro de la OTAN. Sí es miembro de la UE, y como tal ha pedido ayuda a sus socios europeos. Además, fue el Ejército español el que dio la información certera para que la OTAN derribara un misil balístico supuestamente lanzado por Irán -que lo niega- en Turquía.
No obstante, no solo el PP interpreta que el envío del buque supone un giro copernicano en la postura mantenida por el presidente en su declaración sin preguntas desde la Moncloa. «Pues sí que ha durado el ‘No a la guerra’ como posición del Gobierno», escribió este jueves Pablo Iglesias al respecto en X.