Juzgados de Violencia sobre la mujer situados en la calle Albarracín de Madrid
Más de 140 jueces de violencia sobre la mujer denuncian el bloqueo de la especialización prometida en 2018
Vinculan la situación a una resolución del Tribunal Supremo de 2020 que ha tenido efectos negativos sobre su antigüedad, méritos y posibilidades de promoción
Más de 140 jueces de Juzgados de Violencia sobre la Mujer han denunciado, en un comunicado, que la especialización en esta materia prevista en la Ley Orgánica 5/2018 sigue «en punto muerto» casi siete años después de su aprobación.
Los profesionales recuerdan que la norma preveía pruebas selectivas específicas para acreditar la especialización y convertirla en criterio preferente para acceder a plazas en órganos especializados, especialmente en las secciones de las audiencias provinciales, pero subrayan que estos procesos «no se han desarrollado» y que tampoco se han reformado los artículos de la Ley Orgánica del Poder Judicial necesarios para consolidar esa preferencia.
Los firmantes vinculan la situación a una resolución del Tribunal Supremo de 2020 que, según explican, ha tenido efectos negativos sobre su antigüedad, méritos y posibilidades de promoción, al considerar los Juzgados de Violencia sobre la Mujer como órganos mixtos, lo que en la práctica limita sus opciones para acceder a secciones especializadas y a los órganos que resuelven los asuntos más graves.
Critican que, mientras los concursos para cubrir plazas en secciones especializadas de las audiencias se siguen convocando con normalidad y pueden ser ocupadas por magistrados sin experiencia previa en violencia de género, la especialización en violencia contra la infancia y la adolescencia, introducida por la Ley Orgánica 1/2025, sí se ha puesto en marcha en los plazos previstos.
Asimismo, reprochan al Consejo General del Poder Judicial, a los ministerios de Justicia e Igualdad, a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, al Defensor del Pueblo, a GREVIO y a los grupos parlamentarios que, pese a conocer desde hace años esta situación, no hayan abordado una solución efectiva, y se preguntan si puede hablarse de «consenso» en la lucha contra la violencia de género mientras la especialización real «se queda en el papel».