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I Jornadas España-Magreb realizadas en el CEU San PabloGonzalo Jiménez Tapia

«El Magreb no existe»: las relaciones entre España, Argelia y Marruecos como escenario de las I Jornadas España-Magreb

Expertos y diplomáticos alertan en Madrid sobre la vulnerabilidad del flanco sur de España y analizan la situación política, económica, social y militar del Magreb

Madrid se ha convertido, durante los días 4 y 5 de marzo, en el epicentro del análisis geopolítico sobre el norte de África con la celebración de las I Jornadas España-Magreb, una mirada al flanco sur. El evento, desarrollado en la Universidad CEU San Pablo ha sido organizado por The Political Room, el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos y la Universidad Rey Juan Carlos. Diplomáticos, militares, académicos, analistas y periodistas se reunieron para abordar diferentes ámbitos de la política, la seguridad y la sociedad que une a España con sus vecinos del Magreb.

La apertura estuvo a cargo de Yago Rodríguez, director de The Political Room, y el coronel (R) José Pardo de Santayana, que dieron paso a un bloque inicial centrado en la seguridad marítima del Mediterráneo. Rafael Muñoz Abad, doctor en Marina Civil, analizó la geopolítica marítima del Magreb, ya que abarca una superficie esencial para el comercio y la navegación. Un área que también sufre actividades ilícitas como narcotráfico, tema que abordó el inspector jefe de la Policía Nacional, José Francisco Podio, Jefe de la Sección de Cannábicos de la Unidad Central de Droga y Crimen Organizado (UDYCO). El inspector explicó cómo se lucha contra el narcotráfico en el eje ibero-magrebí y ofreció una visión muy concreta de un problema que afecta directamente a la seguridad de España. También hubo dos breves espacios para escuchar a Roméo Gbaguidi, doctor en humanidades, y al periodista Alfonso Masoliver que cubre lo que sucede en el continente africano sobre el terreno para varios medios españoles.

Europa y Magreb, una realidad económica, social y política

Uno de los puntos fuertes de la mañana fue la intervención de Christian Villanueva, director de la revista Ejércitos, quien disertó sobre la defensa y equilibrio estratégico en el Magreb. Villanueva centró parte de su disertación en la revolución de la información y la tecnología que está alterando los conflictos modernos. Criticó la proyección a futuro que realizan los ministerios de defensa de los países, y puso como ejemplo el proyecto de submarinos S-80, que empezaron a idearse a finales de la década de los 90. «¿Por qué pensamos en la guerra del futuro pensando en 5 o 6 dominios cuando podrían ser 10 o 20? ¿Qué nos hace pensar que ese crecimiento no va a ser una vez más acelerado?», afirmó.

Christian Villanueva defendió una estrategia de planeamiento militar diferenteGonzalo Jiménez Tapia_

Según el experto, España sufre una desconexión estratégica, pues «no entiende la posición que ocupa y las ventajas que tiene», permitiendo que zonas vitales como el Estrecho de Gibraltar sean «codiciadas por todas las grandes potencias» mientras los políticos no tienen una visión clara que permita defender los intereses nacionales. Después, el debate se centró en Marruecos, con una mesa redonda dedicada al panorama político marroquí, en la que los periodistas Javier Otazu e Ignacio Cembrero debatieron sobre el futuro inmediato de la relación bilateral. Aunque ambos destacaron que la situación había cambiado desde 2022, Cembrero achacó este cambio a que «el presidente Sánchez embarcó a Marruecos en la aventura del Mundial junto con Portugal, por lo que Marruecos no va a crear problemas durante estos años». La tarde comenzó con la intervención de Alfonso María Dastis, exministro de Asuntos Exteriores, que ofreció una visión general de la perspectiva institucional europea sobre el Magreb.

Villanueva criticó la proyección a futuro que realizan los ministerios de defensa de los países, y puso como ejemplo el proyecto de submarinos S-80

«El Magreb no existe institucionalmente», afirmó con relación a la compleja relación existente entre esos países que complica a su vez la integración regional. Además, explicó los diferentes acuerdos que tiene la Unión Europea con los países de la región, pero especificó que «mayormente Marruecos y Argelia se enfrentan más de lo que compiten», a pesar de que ambos países proporcionan energía y alimentos, entre otros productos, a España.

Según Dastis, «la propia Unión Europea ha hecho suya esta idea del plan de autonomía de Marruecos […] y va a tener unas ventajas financieras mayores que los otros países», por eso defiende que el papel de España es primordial, porque «España es al menos parcialmente un país africano», concluyó. Unas ideas también basadas en el aspecto comercial entre ambas naciones que amplió después el periodista y académico marroquí Aboubakr Jamaï, director del semanario Le Journal Hebdomadaire, que dedicó su tiempo a explicar cómo funcionaban las relaciones económicas entre los países del Magreb.

La libertad de prensa ¿Una cuestión pendiente en el Magreb?

El periodismo y la libertad de expresión ocuparon un lugar central de las siguientes intervenciones. El periodista y excorresponsal en El Cairo Francisco Carrión denunció la «guerra mediática» entre Rabat y Argel y la represión del periodismo libre en ambos países. Carrión defendió el papel de la prensa española como contrapeso «si los periodistas locales no pueden ejercer, nosotros sí podemos hacerlo y debemos hacerlo en su nombre. Hay una enorme legión de represaliados y hay que darles voz».

Asimismo, fue tajante con el conflicto saharaui, contando vivencias personales y afirmando, sin complejos, que «el Sáhara Occidental es una ocupación ilegal marroquí en contra del derecho internacional». La visión crítica sobre Argelia la aportó Akram Kharief, periodista argelino propietario de MENADEFENCE. Kharief explicó que para entender su país hay que entender su historia porque «una vez bromeé con que Argelia nació como un bebé con bigote», ya institucionalizado y centrado en el control de la información desde su independencia. Además, instó a España a ser más proactiva y «capitalizar su amistad con Argelia. Debería beneficiarse del repliegue de Francia y Rusia y la falta de interés estadounidense».

Según Dastis, «la propia Unión Europea ha hecho suya esta idea del plan de autonomía de Marruecos

Para cerrar la jornada, la periodista Sonia Moreno ofreció una imagen detallada de la realidad interna de Marruecos, explicando cómo ambas van a dos velocidades. Moreno destacó el papel de Marruecos como productor de armamento gracias a acuerdos con Israel y Estados Unidos, y cómo Reino Unido se está convirtiendo en un aliado comercial clave que podría competir con España. La periodista habló de Mohamed VI como un empresario que consigue acuerdos millonarios con diferentes naciones y destacó que «Marruecos es un vecino que a veces es aliado y otras veces es un poco incómodo pero que siempre es clave».

Las jornadas continuaron al día siguiente con diferentes mesas de trabajo centradas por regiones y países para abordar temas concretos. Al haber reunido en un mismo espacio a tan diversos ponentes, este encuentro deja claro que quedan muchas cuestiones por resolver sobre esos vecinos del sur que suponen un factor determinante y a veces «incómodo» para la seguridad y prosperidad de España.