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Alberto Núñez Feijoó y Santiago Abascal, en una sesión de control al Gobierno, en el CongresoEuropa Press

PP y Vox se enredan en los acuerdos en el ecuador de la campaña en Castilla y León

Los populares acusan a los de Abascal de unir sus votos a la izquierda y bloquear un Gobierno en Extremadura. Vox, por su parte, a Génova de querer «construir un relato» para culparse de la falta de acuerdo

La investidura fallida de María Guardiola ha separado los caminos que hace dos semanas parecían acercarse entre el Partido Popular y Vox, cuando las direcciones nacionales de ambos acordaron un marco negociador para sellar un pacto, primero sobre las medidas y el programa y segundo sobre los cargos. De hecho, Alberto Núñez Feijóo reveló que mantuvo una conversación con Santiago Abascal el día antes de ese anuncio. El líder de Vox, no obstante, no vio con buenos ojos la propuesta marco de los populares, que incluía como primer punto «pleno respeto a la unidad nacional, al marco constitucional y al Estado de Derecho»: «Que pongan un marco como si estuviesen pactando con salvajes e intentando domar a Vox es empezar con mal pie», señaló Abascal.

Esta semana no hubo ni acuerdo en Aragón para los puestos de la Mesa de las Cortes ni acuerdo para investir a Guardiola tampoco en la segunda votación. El día anterior Vox ya había comunicado que no la apoyaría; la abstención no era una opción, aunque a ella apelaban los populares. Horas antes de esa votación, desde el PP criticaron a Vox que fuera a «unir sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno» de centro derecha, apuntando a posibles estrategias políticas detrás de esa decisión.

Y este, por su parte, apuntó a Génova 13 acusándola de tratar de «construir un relato político» que señale a Vox como culpable de esa falta de acuerdo en lugar de «dialogar de manera leal». Vox, advirtió Abascal, «no negocia bajo presión, ni bajo coacciones, ni bajo chantaje, ni con guerras sucias ni con prisas». Reclaman a los populares «medidas concretas», entre ellas la defensa de la central nuclear de Almaraz, la puesta en marcha del Regadío de Tierra de Barros, la oposición al acuerdo con Mercosur, la reducción del número de diputados, una rebaja fiscal «amplia» o la derogación de leyes «ideológicas» como la LGTBI.

Si bien en el mismo Pleno de investidura ninguno cerró la puerta a seguir hablando, al contrario, dejaron su «mano tendida» para seguir hablando en este plazo de dos meses que ha quedado abierto, hasta el 4 de mayo, en los días siguientes a nivel nacional ha habido un cruce de reproches constante, en plena campaña electoral en Castilla y León, donde las encuestas apuntan a que también aquí estarán obligados a sentarse a negociar.

Feijóo sostuvo este fin de semana que «quien ha bloqueado Extremadura por las elecciones de Castilla y León estará dispuesto a bloquear» esta región por las elecciones de Andalucía. «Eso es una pinza. Eso es una estafa», dijo el presidente de los populares. Y frente al voto útil al que apela el PP, Abascal señaló que en estas elecciones, a su juicio, solo está en juego «cuál es la mezcla de la fórmula entre PP y Vox». Según él, solo habrá un cambio de rumbo si la fuerza de su partido es mayor; Alfonso Fernández Mañueco tendrá que «asumir un cambio de rumbo» y poner fin a las políticas «pactadas con los socialistas en Bruselas».

Si se observan los últimos sondeos, el de Sigma Dos para Castilla y León TV pronostica que el PP ganaría, con un respaldo del 35,5 % de los votos, que se traduce en 32- 35 procuradores (la mayoría absoluta está en 42), y con una ventaja sobre el PSOE de seis puntos, Vox pasaría de sus 13 diputados actuales a tener entre 14 y 16; y según el que realiza Gesop para La Opinión-El Correo de Zamora, el PP obtendría entre 29 y 32 diputados, pudiendo empatar con los socialistas si estos lograran el resultado más optimista de la horquilla que predice para ellos (26-29), y Vox podría lograr entre 16 y 19 escaños.

En esta última semana de campaña, Feijóo y Abascal estarán presentes en la región. El líder del PP, que ha protagonizado este fin de semana algún acto allí, celebrará mítines, por lo pronto, este lunes y martes, en Riaza (Segovia) y en El Burgo de Osma (Soria). Y el líder de Vox, que viene recorriendo municipios de todas las provincias desde hace semanas, irá este lunes a Béjar (Salamanca), el martes a Benavente (Zamora), el miércoles a El Burgo de Osma y el jueves a Aguilar de Campoo.