Julián, el presunto asesino de Francisca Cadenas
La autopsia revela que Francisca Cadenas fue asesinada a golpes y descuartizada: «Me sorprendió metiéndome coca y la maté»
Los ecos del asesinato de Francisca Cadenas, ocurrido en 2017, siguen remitiendo en Hornachos, un pequeño municipio en la provincia de Badajoz que lleva casi una década instalado en una rutina de terror. El descubrimiento, la semana pasada, de los restos óseos de Francisca enterrados bajo el suelo de la vivienda de Manuel y Julián, dos hermanos que vivían a apenas dos casas de distancia, siguen suscitando preguntas sobre cómo pudieron estar ahí tanto tiempo sin que nadie reparara en ello.
El viernes, tras la evidencia que supuso que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil encontrara los restos óseos en su casa, Julián confesó el crimen, aunque exculpó a su hermano mayor, Manuel, que tiene coartada para la noche del crimen, aquel 9 de mayo de 2017, pues se encontraba visitando a su padre en el Hospital de Mérida.
La noche de su desaparición, Francisca, que había pasado la tarde en su domicilio con unos amigos, salió a acompañarles a su coche. Nunca regresó a casa. Según creen varios vecinos de Hornachos, Francisca pudo haber aprovechado esa salida de su casa para entrar en el domicilio de sus vecinos, con la intención de preguntarles por su padre enfermo. Según afirma José Duarte, abogado de Julián, allí Francisca sorprendió al menor de los hermanos consumiendo cocaína, lo que «provocó su ira», tras lo cual le golpeó de forma reiterada, matándola en el acto.
Sin embargo, parece poco creíble que ese fuese el único móvil del asesinato, y la Guardia Civil también cree que existía un interés sexual de Julián en Francisca. Según revela El Periódico, la UCO instaló micrófonos en la casa y el coche de los hermanos, y en algunos de los audios recogidos se escucha a Julián diciéndole a su hermano: «Estaba buena, ¿eh?», en referencia a Francisca.
Tras encontrarse los restos óseos, la autopsia ha permitido detallar que Francisca fue golpeada repetidamente en el cráneo, el cuello y las costillas. Después de esto, fue descuartizada y enterrada semidesnuda en la casa de los hermanos, donde en los días siguientes se realizó obras para tapar el cadáver. Nueve años después, los restos de Francisca fueron hallados enterrados bajo el suelo enlosado del patio de la vivienda, que a su vez estaba ocupado por numerosas macetas y varias lavadoras. Según ha podido saber El Debate, el contraste en los azulejos y una cámara con fibra fueron indispensables para encontrarlos.
Los dos hermanos detenidos en Hornachos (Badajoz) por la muerte de su vecina Francisca Cadenas, desaparecida en 2017, llegan al Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros (Badajoz) en medio de abucheos e insultos de vecinos
Una de las grandes incógnitas es hasta qué punto sabía Manuel, el mayor de los hermanos, sobre el caso. Aunque Julián le ha exculpado, y él, al parecer, no se encontraba en casa en el momento en el que Francisca habría entrado, parece difícil de creer que haya vivido casi una década con el cadáver de su vecina enterrado en su salón sin él saberlo.
A pesar del gran avance en las investigaciones de los últimos días, queda mucho por saber sobre el crimen que acabó con la vida de Francisca y que rompió la convivencia en una localidad, Hornachos, que lleva nueve años instalada en una rutina de terror.