Imágenes del segundo narcotúnel descubierto
Sobornos de hasta 150.000 euros: cómo funcionaba la red del segundo narcotúnel en Ceuta que apunta a apoyos desde dentro
Justo cuando el descubrimiento de un primer narcotúnel que conectaba Ceuta y Marruecos empezaba a remitir, el tablero ha volcado con el hallazgo de un segundo mucho más sofisticado que ese primero, tras una investigación llevada a cabo por la Policía Nacional.
Este descubrimiento ha permitido a los investigadores centrar el foco en el funcionamiento interno de esta red de túneles, llegando a la conclusión de que la organización no solo contaba con una compleja obra de ingeniería bajo tierra, sino también con un conocimiento preciso de los mecanismos de vigilancia en el puerto, lo que apunta a la posible existencia de apoyos desde dentro de los dispositivos de control que facilitaban la salida de cargamentos. Ese dominio de los turnos, los filtros y los puntos críticos del control aduanero habría resultado determinante para garantizar el paso de los alijos hacia la península.
Por si fuese poco, los agentes han vuelto a detener a un guardia civil que ya había sido investigado en la conocida como Operación Hades, que destapó una presunta trama de connivencia en el puerto de salida de Ceuta. Aquella causa permitió interceptar varios envíos de droga y puso sobre la mesa la hipótesis de que determinados funcionarios habrían actuado como cooperadores necesarios para facilitar el tránsito de la mercancía.
El vídeo que muestra cómo es y cómo se desarticuló el narcotúnel
Las conversaciones intervenidas durante la investigación refuerzan esa línea, y es que en ellas aparece el término «caimanes» para referirse a agentes con experiencia que, presuntamente, controlaban los tiempos de paso y exigían importantes cantidades de dinero a cambio de permitir la salida de los cargamentos. Las cifras que manejan los investigadores sitúan esos sobornos entre los 120.000 y los 150.000 euros por operación.
A la organización se le atribuye, entre otras operaciones, el envío de más de 15.000 kilos de hachís en un solo transporte hasta Almería, además de conexiones con otras rutas y puntos de almacenamiento en distintos lugares del país. El túnel, localizado bajo una nave industrial en el polígono del Tarajal, constituye por sí mismo una infraestructura de gran complejidad, con varios niveles, sistemas de raíles y vagones, y mecanismos de bombeo e insonorización, que permitía trasladar grandes cantidades de droga sin contacto visual entre los miembros de la organización y sin levantar sospechas en el exterior.
La Policía Nacional descubriendo el narcotúnel
Por si fuera poco, la red operaba con una estructura más amplia, con ramificaciones en otras zonas de España. Entre los detenidos figuran varios individuos vinculados a Galicia, que habrían participado en la búsqueda de rutas alternativas para introducir la droga tras el fracaso de envíos anteriores. En uno de los registros, realizado en la provincia de Pontevedra, los agentes intervinieron más de 200 kilos de hachís y cerca de un centenar de cocaína, lo que confirma la diversificación de las actividades del grupo. Según la Policía, estos contactos habrían explorado incluso el uso de rutas marítimas hacia el noroeste peninsular.
El operativo, en el que han participado más de 250 agentes, se ha saldado por el momento con 27 detenidos, decenas de registros en varias provincias y la incautación de más de 17 toneladas de droga, además de dinero en efectivo y vehículos de alta gama. El verdadero peligro, sin embargo, es hasta qué punto gente sin relación con el narcotráfico sabía y permitía esto, pues es así como se amplían los negocios.