Monseñor Pioppo, en las pantallas, ha preferido sentarse entre los obispos
Monseñor Piero Pioppo, Nuncio de Su Santidad: «Veo que España ama al Papa»
El diplomático destaca ante todos los obispos españoles que nuestro país, «fiel a sus raíces cristianas», está llamado a ser «faro de civilización»
Era su estreno en una Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que ha comenzado hoy en Madrid y que reunirá hasta el viernes a cerca de un centenar de obispos. Monseñor Piero Pioppo, el Nuncio de la Santa Sede en España, no ha querido sentarse en la mesa presidencial del hemiciclo de la sede de la Conferencia Episcopal, a pesar de la invitación que le ha hecho monseñor Luis Argüello, presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid. «Estoy bien aquí, sentado entre mis hermanos obispos», ha agradecido el diplomático italiano en un excelente español.
«Sé bien que al Papa se le quiere. Se le quiere por las todas partes. Veo que España ama al Papa», ha subrayado el Nuncio en sus primeras palabras dirigidas a todo el episcopado español. «La presencia del Papa, su palabra como sucesor de Pedro, viene a confirmar en la fe y ayudar en su misión a este episcopado, que se esfuerza por impregnar de Evangelio la sociedad en la presente etapa», ha reconocido, haciendo referencia al viaje apostólico que tiene previsto realizar León XIV a nuestro país entre el 6 y el 12 de junio.
«La Iglesia en España seguirá siendo fuente crucial ante los desafíos, siguiendo fiel el paso de la historia, que le une a los demás pueblos. España forma parte del viejo continente que trazó, con las pisadas de sus sandalias, el Camino compostelano», ha recordado el prelado.
«Todos sabemos que León XIV es parte y testigo de la herencia hispana. El nuevo Papa conoce España, no solo por sus visitas como Prior General de la Orden de San Agustín, sino por la participación en la herencia hispana integrada en su ascendencia, asumida por significativa presencia de gentes en el entorno geográfico que le vio nacer en Illinois (Chicago) y, sobre todo, como agente evangelizador enamorado de Perú», ha reconocido monseñor Pioppo.
España, «faro de civilización»
El Nuncio ha realizado una encendida defensa de la Hispanidad, asegurando que, «en la historia, España, fiel a sus raíces cristianas, nunca se ha encerrado en sí misma». «Siempre abierta al diálogo y a la colaboración con los demás pueblos de la tierra; consciente de estar llamada a ser faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo, al servicio de la paz y solidaridad entre los pueblos», ha destacado.
Monseñor Luis Argüello también se ha referido a la próxima visita del Santo Padre a España: «Es un regalo que, además, está lleno de ricas oportunidades». «La visita apostólica constituye en sí misma una llamada a la comunión y, al mismo tiempo, un recordatorio del envío misionero, aquel que el día de la Ascensión de Jesucristo a los cielos reciben Pedro y los demás apóstoles: ¡Id y haced discípulos! ¡Poneos en camino!», ha señalado.
El presidente de la CEE ha desgranado las tres etapas que tendrá el viaje de León XIV: «Las Islas Canarias, en sus dos diócesis, hace visible el deseo manifestado por el Papa Francisco de visitar este lugar que hace visible un sufrimiento injusto y poner en la mesa de la Iglesia y de la sociedad la cuestión migratoria». «La visita a Madrid posibilita el encuentro con las autoridades civiles y con la Conferencia Episcopal, en donde se reúnen las Iglesias en España», ha destacado, a la vez que pondrá de relieve «el desafío tan grande que supone hoy la evangelización de las grandes ciudades en las que se encuentran cada día miles de trabajadores de diócesis vecinas que van y vienen». «El encuentro en Barcelona, además de su consideración como gran metrópoli catalana, tiene la significación especial de Gaudí y de la Sagrada Familia», ha constatado.