José Luis Ábalos y Koldo García Izaguirre (en segunda fila), detrás de sus abogados, en el juicio del 'caso mascarillas' en el Supremo
Juicio del 'caso mascarillas'. Día 10
La UCO sostiene que la trama pagó «una casita de novios» a Jéssica y Ábalos para «comprar la voluntad del ministro»
Para los agentes, el empresario Víctor de Aldama utilizó cualquier tipo de pago que le permitiese un «nivel de acceso» a José Luis Ábalos, porque le iba a reportar un futuro «lucro»
una «casita de novios» para Jéssica Rodríguez y el ex ministro José Luis Ábalos. Con estas palabras ha explicado uno de los agentes de la UCO de la Guardia Civil el motivo por el que el empresario Alberto Escolano, socio de Víctor de Aldama, pagó durante dos años el piso de Plaza de España que la trama alquiló para Jéssica Rodríguez, la ex amante del socialista.
No en vano, de acuerdo con las evidencias extraídas de los terminales móviles interceptados a los tres acusados, los agentes han podido atribuir a Ábalos indicaciones para que el inmueble elegido por Jéssica se incluyese como parte de las retribuciones percibidas por su intermediación a favor de los contratos obtenidos por las empresas vinculadas.
A preguntas del presidente del tribunal, el magistrado Andrés Martínez Arrieta, la UCO ha estimado el importe total de las mensualidades invertidas por la trama en el pago de la casa de Jéssica en Torre España en «88.000 euros».
«El jefe me lo está pidiendo en todo momento», escribió Koldo a Escolano que, de acuerdo con las pesquisas actuaba «por orden de Víctor de Aldama», relatan los agentes. A juicio de los investigadores, de esta manera, el empresario pagaba «el nivel de acceso al ministro» y, con ello, compraba su «voluntad» para que actuase en su favor, de cara a obtener «un lucro futuro», han señalado los agentes.