Presentación del libro 'Una verdad incómoda'
Presentación del libro 'Una verdad incómoda' en Bilbao: «Aquel que osara disentir del nacionalismo y sus dogmas era considerado como maldito»
Si hubiera que definir 'La Verdad Incómoda', podría ser «testimonio vibrante de lo vivido en las últimas décadas en el País Vasco»
Jaime Mayor Oreja: «Hoy ETA gobierna a la sombra de un proceso y mañana lo hará a la luz del día»
La presentación del libro La Verdad Incómoda del que es autor D. Jaime Mayor Oreja, ha servido como pretexto para reunir en los salones de la Sociedad Bilbao a tres de las personas más representativas del proyecto político que en la última década del pasado siglo y los primeros años del presente trató de articular una alternativa creíble y esperanzadora al nacionalismo obligatorio y que se no pudo ver la luz por un escaso margen de votos. Junto al ya citado D. Jaime Mayor Oreja, comparecieron D. Carlos Iturgáiz, expresidente y portavoz del Partido Popular en el parlamento vasco y D. Jon Juaristi, intelectual y escritor, que supo dar un paso decidido de compromiso audaz y valiente, moderados los tres por la periodista Chelo Aparicio.
Si hubiera que definir La Verdad Incómoda, podría ser «testimonio vibrante de lo vivido en las últimas décadas en el País Vasco», que ha conocido la eliminación sistemática de todo aquel que osara disentir del nacionalismo y sus dogmas y era considerado como «el maldito» de la sociedad a quien había que aislar, amenazar, privarle de su dignidad y, en el último eslabón de la cadena, disparar sobre él toda la ira y el odio.
Presentación del libro 'Una verdad incómoda'
Las primeras palabras de D. Jaime Mayor Oreja que no por supuestas, eran esperadas, expresaron su agradecimiento a todas las víctimas del terrorismo etarra, personalizadas en la figura de Cosme Delclaux, que sufrió un largo cautiverio en manos de la banda y que ha fallecido recientemente así como a su compañero de mesa y de partido, Carlos Iturgaiz por el testimonio de su vida política, y su lealtad y fidelidad, ampliamente probadas. Situó el año 1980, con cerca de un centenar de personas asesinadas, como «el punto de partida del dopaje del nacionalismo por el terrorismo» y analizó la estrategia nacionalista que va quemando etapas hasta conseguir el «objetivo final de alcanzar el poder».
«Tres treguas trampa»
Carlos Iturgaiz recordó sus inicios en la vida política desde el consistorio bilbaíno y definió el terror y la persecución vividas, como análoga a la que «se vive en el corredor de la muerte», y trasladó el concepto de prioridad nacional a los años de plomo, definiéndole como la «prioridad nacionalista» que sufrían aquellos que disentían de la verdad oficial. Jon Juaristi, que es autor del epílogo del libro, aseguró que el auge del nacionalismo se explica por el «proceso de intensa descristianización sufrida por la sociedad vasca» y acuñó el término «transferencia de sacralidad» para explicar la sustitución de Dios por la religión de la nación, «como consecuencia del efecto corrosivo del nacionalismo».
Hubo tiempo para abordar el tema de la negociación con la banda terrorista, citando Jaime Mayor Oreja los dos intentos realizados mientras era ministro del Interior que culminaron en fracaso y «las tres falsas treguas» que esconden tras una supuesta paz, el objetivo de ETA de alcanzar el poder, «pues tras la siglas partidistas, se esconde un solo proyecto y éste es el proyecto de ETA». Por último auguró la «victoria de la banda terrorista en el País Vasco y Navarra en las próximas elecciones, a la vez que la eliminación del PNV». Sin embargo y, pese a los negativos augurios , expresó la esperanza en «ir avanzando en una alternativa, pues esto no es el final, habrá salida aunque ahora, parezca imposible».