José Luis Ábalos contesta a las preguntas del fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón
Juicio del 'caso mascarillas'. Día 13
Ábalos conoció a Jéssica de la mano de Aldama y sugiere que éste pudo coaccionarla para que declarase que no había ido a trabajar
El ex ministro de Transportes ha asegurado que la primera vez que vio a su ex amante, de la que se llegó a enamorar y por la que intentó separarse, fue en el piso de la calle Atocha 25, en una cena con el empresario, Koldo y una amiga de la joven que se llamaba Melissa
Por primera vez desde que arrancase la investigación del 'caso mascarillas', el ex ministro José Luis Ábalos ha reconocido públicamente su relación con Jéssica Rodríguez. Una relación sentimental y «extramarital» que arrancó en octubre de 2018 y que se prolongó hasta el mes de noviembre o diciembre de 2019, fecha en la que se terminó la relación, de una forma poco amistosa. Con «bloqueos» y un silencio repentino que le enseñó, por primera vez, lo que significaba la palabra «goshting», se ha lamentado Ábalos.
«Yo pensaba divorciarme», ha confesado Ábalos. «Fue un año muy difícil con una doble convocatoria electoral» en el que, sin embargo, lo intentó todo para separase de su entonces mujer Carolina Perles, hasta dejarle claro que tenía otra pareja y ni con esas, ha asegurado el ex ministro.
«Yo era un personaje público. Llegó un momento en que ya no me importaba que me vieran. Hasta quería que mi mujer se enterara. Ella [Jéssica] compartía casa con otras chicas y planteamos un espacio porque yo tenía la expectativa de que esa relación pudiera prosperar. El piso de la Castellana iba en esa dirección. Incluso vi otros pisos. Cuando fracasa lo de Castellana se busca una estancia provisional y Koldo se muestra voluntarioso», afirma Ábalos en respuesta a las preguntas del fiscal Luzón sobre el pago del alquiler del piso de Torre España del que se hizo cargo la trama.
Yo nunca tuve llaves, nunca estuve ahí una noche. Yo solo estuve ahí a ratos, después de comer si comía con ella, yo me tenía que ir al Ministerio porque mi agenda era demoníaca...
«El piso de Castellana estaba pensando para que fuera el piso que iba a compartir con Jéssica. El piso de Plaza de España era para una estancia provisional», ha matizado el ex ministro tras reconocer que sabía que el segundo lo pagaba Alberto Escolano, el socio de Aldama, aunque ha insistido en que en un principio no supo del vínculo que unía a ambos empresarios. De hecho, Ábalos ha relato cómo fue el propio Koldo el que le «dijo» que era Escolano el que «se encargaba» de atender el coste de aquella vivienda que, inicialmente, era un piso de empresa cedido por la relación, al margen de Aldama, que su ex asesor tenía con el empresario al que le hizo muchos favores como, por ejemplo, «citas con la Delegación de Aragón».
Los 'enchufes' en Ineco y Tragsatec
Pese a que Ábalos ha reconocido haber estado enamorado de Jéssica, no ha dudado en señalar a la joven por mentir en el Supremo. El ex ministro, que se ha desvinculado de cualquier gestión o llamada directa a nadie para pedir un puesto de trabajo para ella, se ha mostrado sorprendido de que dijera que no iba a trabajar: «Ella no dice eso si no la coaccionan. Y lo digo de una persona a la que he querido... Yo no pude hablar con ella, me bloqueó».
No obstante lo anterior, ha afirmado que conoció a Jéssica de la mano de Aldama a quien apunta como el posible promotor de esas coacciones para decir que no acudía a su puesto en las dos empresas públicas en las que estuvo contratada, Ineco y Tragsatec. En todo momento, Ábalos ha asegurado que él siempre pensó que la joven «trabajaba por ordenador» y que «ahí están los partes» que se preocupó de rellenar.
El ex ministro de Transportes, ha explicado que fue gracias a una foto de la propia Jéssica como recordó que la había conocido, de la mano de Aldama, en el piso de la calle Atocha 25: «Aquí empezó todo». «Me acuerdo muy bien de esa noche en la que en aquella vivienda cenamos Koldo, Aldama, Jéssica y una amiga suya, Melissa», ha defendido.
Jéssica estaba a las órdenes de Joseba, el hermano de Koldo, que incluso le ayudó en un par de mudanzas. Para mí que trabajaba, tenía un ordenadorEx ministro de Transportes
Sobre los contactos mantenidos con Koldo y las gestiones que éste pudo hacer para conseguir el trabajo de Jésica en Ineco, Ábalos se ha confesado incapaz de «contextualizar» dichas conversaciones porque «no tengo acceso a los dispositivos», se ha lamentado en relación a los móviles que le fueron incautados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en el marco de la 'Operación Delorme', en marzo de 2024.
De hecho, Ábalos ha defendido que no se planteó nunca que Jéssica trabajase en la Administración «sino pensando en el ámbito privado» le dio a Koldo el currículum de Jéssica, «para que buscara un nicho que no tuviera que ver con el Ministerio». No en vano, ha negado, también, «haber hablado con Isabel Pardo de Vera» u «ordenarle a Koldo que hablara con la expresidenta de Adif», ha sostenido una y otra vez el ex ministro de Transportes.
En la misma línea se ha mantenido el relato de Ábalos sobre el paso de Jéssica de Ineco a Tragsatec, período en el que la relación entre ambos ya se había terminado. El ex ministro ha sostenido que tuvo que encargarse Koldo porque él no supo de la incorporación a la segunda empresa, hasta que no lo leyó en el sumario de la causa. Si bien aquella situación se gestionó como la de tantos otros trabajadores a los que se les terminaba el contrato y se les daba «la oportunidad de proseguir», convirtiéndose casi en una «costumbre» el paso de una sociedad a la otra.
Si a Jéssica se le ofreció el cambio «es porque tenían constancia de que trabajaba», ha justificado Ábalos. A renglón seguido se presentó «a una convocatoria pública» en la que hubo «publicidad, concurrencia y prueba evaluable» . De tal suerte que la joven obtuvo una puntuación de 7 sobre 10.