Begoña Gómez en una imagen de archivo
Begoña Gómez exige al juez Peinado que paralice la causa hasta que se resuelvan sus recursos
La defensa de la mujer del presidente del Gobierno pide «acordar la suspensión del procedimiento ante el tribunal del jurado, con paralización de todos los plazos procesales»
Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado al juez que la investiga, Juan Carlos Peinado, que paralice la causa hasta que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva los recursos presentados contra la decisión de volver a dirigir el procedimiento hacia un jurado popular si finalmente llega a juicio.
A través de un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la defensa de Gómez pide al juez «acordar la suspensión del procedimiento ante el tribunal del jurado, con paralización de todos los plazos procesales actualmente en curso hasta tanto la Audiencia Provincial de Madrid resuelva los recursos interpuestos».
Cabe recordar que la Audiencia Provincial de Madrid frenó en febrero la decisión de Peinado de abocar la investigación a un juicio con jurado popular, como así pretendía el magistrado instructor, al estimar un recurso de la defensa de Gómez contra esa decisión. En aquel momento, los magistrados argumentaron que no había «indicios racionales de criminalidad» que justificaran esa decisión.
Peinado dictó un mes después un auto en el que justificó que «se ha podido comprobar la concurrencia de indicios de los elementos de los delitos que son competencia del tribunal del jurado».
La esposa del presidente del gobierno Begoña Gómez en la alfombra roja de la 40º edición de los Premios Goya
Ya en abril, el juez planteó juzgar a Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida, junto a su asesora en el Palacio de la Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
En el marco de esta causa, el instructor indaga en varias líneas de investigación: el presunto tráfico de influencias de Gómez a favor de Barrabés; la gestión de Gómez en la cátedra y los dos másteres que codirigía en la Complutense; la presunta apropiación indebida por parte de la esposa de Sánchez del 'software' de dicha cátedra; y el nombramiento de Cristina Álvarez como asesora de Gómez.