El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, este lunes en la sede del partido
Feijóo celebra la «espectacular» victoria de Moreno y anuncia una «campaña» para echar a Sánchez de la Moncloa
El líder del PP ha subrayado que el presidente del Gobierno «da miedo» y que «de hoy a las próximas elecciones generales, nuestra agenda será una: proyecto, proyecto y proyecto»
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado este lunes la «espectacular» victoria del 'popular' Juanma Moreno en las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo. En la reunión de la Junta Directiva Nacional, que reúne a la cúpula del partido, el jefe de la oposición ha manifestado que Moreno será presidente «cuatro años más» gracias a una «una victoria clara, inapelable» y «espectacular en estos tiempos».
«El Partido Popular gana elecciones desde la oposición y desde el Gobierno. Esa es otra gran lección del día de ayer. Hay una forma de hacer política limpia, honesta, y decente que sí es premiada. Ese es el modelo que merece el Gobierno de la nación. Y el que tendrá», ha apostillado.
Igualmente, Feijóo ha destacado que «el cambio no se espera», sino que «se trabaja y se propone». Por ello, ha manifestado que «la campaña para lograr el cambio en España» –y echar a Pedro Sánchez de la Moncloa– «empieza hoy». En este contexto, ha afirmado que «de hoy a las próximas elecciones generales, nuestra agenda será una: proyecto, proyecto y proyecto».
Además, el jefe de la oposición ha destacado que el presidente del Gobierno se ha convertido en una «losa» para el PSOE. Ha dicho que Sánchez busca alimentar el discurso del miedo, aunque él «sí que da miedo».
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, este lunes junto a Juanma Moreno
«En cambio, que gobierne el PP da tranquilidad y esperanza. No da miedo quien cree que para gobernar hay que gestionar. Los españoles eligen al PP para gobernar, para gestionar y para hacer posible el cambio. Somos la única garantía del cambio. España quiere un cambio exigente, ambicioso y con certezas», ha añadido.
Así las cosas, ha apuntado que llevará a cabo «un cambio de dirección, con valores y con programa», en el que «vamos a romper con todo lo que ha degradado la vida pública», pero a la vez «vamos a cohesionar este país» y a «regenerar las instituciones».
«España es una nación de ciudadanos libres e iguales. La ley es igual para todos. Y la ley se cumple. La verdad no se degrada. Los derechos de los españoles no están en venta. El poder tiene que ejercerse con pudor. Hay quien aspira a un poder sin límites. Pondremos límites a la mentira, al abuso, al privilegio. A la compraventa de votos parlamentarios. Una democracia fuerte necesita limites, y un Gobierno fuerte también», ha agregado.
En su intervención, ha subrayado en referencia al Ejecutivo central que «los españoles están hartos de una política egocéntrica, de unos pocos políticos obsesionados consigo mismos y de una política que gira alrededor de un solo hombre y sus intereses, hartos de socios insaciables, de chantajes diarios y de privilegios negociados en privado».
En contraposición a Sánchez, el líder de los 'populares' ha asegurado que «aquí no hay un puto amo», sino que «soy un servidor», y «eso es también el cambio». «Ellos creen que lo público les pertenece. Nosotros sabemos que lo públicos les pertenece a los españoles y eso nos obliga. Ahí está la diferencia», ha dictaminado.