Abascal y Feijóo, ante el poder de la derecha en la España de autonomías
El ciclo electoral autonómico refuerza a la derecha como bloque
Las victorias insuficientes del PP se complementan con la suma de los apoyos a Vox
Las cuatro elecciones autonómicas celebradas en apenas cinco meses se han saldado con victoria del PP y, salvo en Andalucía, un avance de la derecha como bloque en los parlamentos. A un año de la celebración de elecciones regionales y municipales, la coalición de izquierdas del Gobierno central es una anomalía en el panorama español. La derecha nacional suma 11 de los 17 gobiernos autonómicos, además de formar parte de otro en una coalición más amplia.
Las cuatro últimas elecciones han consolidado las coaliciones de gobierno del PP y Vox con una suma de escaños que ha hecho inevitable el acuerdo. Extremadura y Aragón han confirmado al bloque de la derecha como unidad de Gobierno, a la espera de ultimar el acuerdo del PP y Vox en Castilla y León, y de las negociaciones en Andalucía, donde Juanma Moreno sigue aspirando a gobernar en solitario a pesar de haber perdido la mayoría.
A pesar de la salida de Vox de los gobiernos regionales en 2024, el ciclo autonómico ha confirmado la necesidad de entendimiento entre PP y Vox. Las coaliciones en Extremadura y Aragón, y próximamente Castilla y León, con negociaciones a paso lento, consolidan el bloque, a pesar de las reticencias de sus protagonistas.
Las mayorías absolutas del PP quedan actualmente reducidas a la Comunidad de Madrid y Galicia, y los Gobiernos en solitario a estas dos regiones más Baleares, Cantabria y La Rioja, además de, tras el abandono de Vox, Comunidad Valenciana y Región de Murcia.
El poder regional de la izquierda no ha menguado en este último ciclo electoral, ya que no contaba con ninguno de los gobiernos en juego. El próximo año, con comicios regionales en la mayoría de comunidades autónomas, el PSOE corre riesgo de seguir perdiendo poder, con Castilla-La Mancha y Asturias amenazadas por el bloque de la derecha. En Cataluña, el PSC gobierna en solitario; en Navarra, el PSN en coalición con nacionalistas y extrema izquierda; y el PSE sostiene al PNV en el País Vasco. El Gobierno de progreso es una anomalía en España.
La tendencia electoral del bloque de la derecha está en aumento. En Extremadura, PP y Vox sumaron el 60,0 % del voto; en Castilla y León, el 54,7 %; en Aragón, el 52,0 %; y en Andalucía, el 55,4 %. Salvo en Andalucía, donde el PP gobernaba con mayoría absoluta, en todas ha avanzado.
La suma de los porcentajes de voto del PP y Vox ha subido en todas las comunidades autónomas en sus respectivas últimas citas electorales respecto de las anteriores, excepto en aquellas regiones donde el PP gobierna con mayoría absoluta. Al igual que ha ocurrido en Andalucía, en la Comunidad de Madrid y Galicia el bloque de la derecha recibió menos apoyos que en los anteriores comicios, pero igualmente suficientes para gobernar.
Incluso en las regiones con menos apoyo a la derecha nacional, Cataluña y País Vasco, la suma del PP y Vox avanza, fundamentalmente por el mejor desempeño del partido de Alberto Núñez Feijóo respecto a los anteriores comicios. Aun así, con un 11,2 % en País Vasco y un 19,7 % en Cataluña, siguen siendo la asignatura pendiente, especialmente por su peso para las generales que se celebrarán en 2027 si Pedro Sánchez cumple su mandato.