Fundado en 1910

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y su mujer, Begoña Gómez durante la cena oficial a los participantes en la IV Conferencia Internacional para el Desarrollo de Sevilla, este lunes en Palacio de las Dueñas. EFE/ JuanJo Martín POOLEFE

El Debate accede al atestado policial

Sánchez aparece en la cuenta bancaria desde la que la UCO atribuye a Begoña el pago del registro del software

La mercantil formalizada a través de la cuenta común del presidente del Gobierno con su mujer, facturó, según los investigadores, un total de 6.687,85 euros

El nombre del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aparece por primera vez de forma explícita en el análisis de las cuentas bancarias aportadas al juzgado, dentro del informe confeccionado por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en el que figura como «cotitular, junto a su cónyuge [investigada, entre otros delitos por apropiación indebida], en productos financieros donde se registran movimientos domésticos y personales» de ambos.

De hecho, en el folio 145 del atestado sobre Begoña, los investigadores dan por acreditado que el pago del registro de la marca «TSC Transformación Social Competitiva» -correspondiente a la cátedra que ésta dirigía junto a su gurú, el empresario Juan Carlos Barrabés, en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)- de la que, presuntamente, se adueñó de manera irregular, se hizo desde una cuenta compartida con su marido, el presidente del Gobierno.

Extracto del informe entregado por la UCO al juez Juan Carlos Peinado, con el análisis financiro de las cuentas de Begoña GómezEl Debate

Del mismo modo, en el folio número 9 se indica cómo la mercantil inscrita a través de la cuenta común entre Begoña y Sánchez, facturó un total de 6.687,85 euros.

La UCO ha informado sobre la facturación de la aplicación registrada por Begoña Gómez a su nombreEl Debate

El informe, al que ha tenido acceso íntegro El Debate, inciden en la condición de «administración pública» de la Complutense y el «preceptivo acogimiento que, por lo tanto, la misma debería haber tenido conforme a la Ley de Contratos del Sector Público» para analizar la contratación de los servicios necesarios para el desarrollo de la «Plataforma abonados por la UCM», en concreto a Making Science Group y Deloitte Consulting, en el marco del desarrollo del software que, entre otras cuestiones, presuntamente irregulares, han dejado a la mujer de Sánchez, Begoña Gómez, al borde de sentarse en el banquillo.

No en vano, los agentes han llamado la atención sobre cómo la plataforma digital de Gómez se llevó a cabo a través de un contrato «sin ni tan siquiera haber tramitado un expediente administrativo al efecto, pese a corresponderle por razón de su importe (20.000 euros sin IVA)». Si bien, han precisado que, «dado que la unidad interventora competente detectó esta disfunción una vez prestado el servicio, el pago fue liberado en aras de evitar un enriquecimiento injusto de la UCM».

Además, dos de los expedientes relativos a la plataforma «se habrían elaborado como un mero marco administrativo conformado a los únicos efectos de dotar de apariencia de legalidad a la contratación de estos servicios, la cual se habría llevado a cabo nuevamente al margen del procedimiento establecido en la normativa». De hecho, si los pagos a Deloitte Consulting «se sustentaron en un contrato menor y en una posterior contratación mediante procedimiento abierto simplificado», estos no cumplieron con los requisitos exigibles para este tipo de formalidades.

«De la sucesión de hechos se desprende que las adjudicaciones no solo estaban premeditadas sino que la consultora ya había iniciado sus funciones con anterioridad a la adjudicación del primer contrato» y «la prestación real de sus servicios no guardó relación con los plazos formales de ejecución de ambos contratos», apunta el informe de la UCO.

También expone que «los requisitos y condiciones exigidos para ambos contratos. en su invitación a ofertar y en los pliegos, respectivamente, se amoldaron a las condiciones predefinidas por Deloitte y la cátedra, incluido el precio, e incluso se deduce de la secuencia de hechos analizada que se habrían solicitado ofertas de forma simulada o en unas condiciones que propiciaron una limitación de la concurrencia al resto de licitadores y en beneficio de Deloitte».

Por otra parte, los investigadores subrayan que la información bancaria analizada «concuerda con el desarrollo de las actividades profesionales que Begoña Gómez ha venido desarrollando».

«En tanto en cuanto, las entidades a las que se ha vinculado profesionalmente se corresponden con los principales pagadores que se identifican. Todo ello al margen de otros ingresos derivados de otras operaciones de inversión», han apostillado.