Pedro Sánchez, este miércoles en el Cercle d'Economia
Demasiados precedentes
La ficción de los Presupuestos de 2027 le dura a Sánchez menos que la de los tres anteriores
Una de dos. O el presidente los ha anunciado, pero ni los aprobará en el Consejo de Ministros por cuarto año, o piensa llevarlos al Congreso sin ninguna posibilidad de éxito, pero como pistoletazo electoral
El presidente envolvió ayer la nada en papel de regalo y se lo sirvió a la opinión pública en el Cercle d’Economia. Después de llevar todo el curso -desde septiembre- manteniendo la ficción de que habría Presupuestos de 2026, Pedro Sánchez se saltó esa pantalla ante el empresariado catalán y anunció directamente los de 2027, que serían los primeros y los últimos de la legislatura.
Para demostrar que esta vez va en serio, Sánchez afirmó que esta misma semana el BOE publicará la orden de elaboración de los Presupuestos, que es el primer trámite. Y que, a lo largo del mes de junio, el Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo actualizará el cuadro macroeconómico, que ha de servir de guía para la elaboración de las cuentas públicas.
Sin embargo, que el presidente saliera con ese anuncio precisamente el día de la publicación del sumario del caso Leire no significa que esta vez sí vaya a pasar del titular. De hecho, el BOE también publicó las órdenes de elaboración de los Presupuestos de 2024, 2025 y 2026, con sus correspondientes actualizaciones posteriores del cuadro macroeconómico, y en ninguna de las tres ocasiones el Gobierno llegó a aprobar las cuentas públicas. Ni siquiera en el Consejo de Ministros.
Dos opciones
Esta vez, la Moncloa promete que será distinto. No obstante, viendo los precedentes de los tres ejercicios consecutivos anteriores, caben dos posibilidades. O que el presidente haya anunciado la nada de nuevo, únicamente para intentar recuperar la iniciativa política y salir del cerco de la corrupción; o que esta vez sí esté dispuesto a llevar los Presupuestos al Congreso a la vuelta del verano, sabiendo que sus socios no se los van a aprobar por la proximidad con las elecciones previstas en 2027. Lo que, a su vez, le serviría como pistoletazo de salida hacia las elecciones generales.
Este curso ya empezó con Sánchez prometiendo Presupuestos, en este caso los de 2026. El 1 de septiembre pasado, el líder del Ejecutivo concedió una entrevista a TVE en prime time y allí tuvo esta conversación con la periodista Pepa Bueno: «¿Va a presentar Presupuestos este año?», preguntó ella. «Los voy a presentar», contestó. «¿Aunque se lo tumben? Dice Podemos que es la excusa que usted busca para disolver y convocar en primavera», insistió Bueno. «Cada grupo parlamentario que decida decir lo que quiera. Yo voy a presentar los Presupuestos», replicó.
Dos días después, el BOE publicó la orden del Ministerio de Hacienda HAC/974/2025, «por la que se dictan las normas para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2026». En ella, el Gobierno solemnizaba: «Los Presupuestos Generales del Estado para 2026 van a continuar la hoja de ruta del Gobierno para afrontar los retos actuales y futuros de las sociedades avanzadas, en un periodo marcado por la elevada incertidumbre internacional, permitiendo el impulso de la prosperidad y la competitividad económica, reforzando el Estado del Bienestar y manteniendo los compromisos adquiridos y el rigor en materia de estabilidad presupuestaria».
Apenas dos semanas después, el 16 de septiembre, el Ministerio de Economía revisó al alza el cuadro macroeconómico. Entre noviembre y diciembre, el Congreso tumbó dos veces los objetivos de deuda y déficit públicos del Ejecutivo, para desesperación de María Jesús Montero. Después, Sánchez se dio de tiempo hasta abril, pero en abril pretextó que con la guerra de Irán la situación internacional era demasiado volátil como para hacer previsiones y siguió dando patadas hacia adelante al balón.
En el caso de los no Presupuestos de 2025, el BOE publicó su orden de elaboración el 27 de junio de 2024, y la actualización del cuadro macroeconómico el 15 de julio de ese año. El presidente y sus ministros también se pasaron meses prometiendo aquellas cuentas públicas y ni siquiera llegaron al Consejo de Ministros.
En el caso de los no Presupuestos de 2024, el BOE publicó su orden de elaboración el 23 de noviembre de 2023, una semana después de que Sánchez fuera investido por una mayoría que duró lo que el Congreso tardó en aprobar la ley de amnistía. Y el Ministerio de Economía también revisó el cuadro macroeconómico. La excusa que dieron entonces los socialistas fue el adelanto electoral en Cataluña en mayo de 2024: dijeron que era mejor centrarse en los de 2025, porque estando ERC y Junts en campaña en Cataluña no iban a querer negociar nada.
Hay más. En el Plan Anual Normativo de 2026, que el Consejo de Ministros aprobó el pasado 5 de mayo, el Gobierno incluyó la aprobación de los Presupuestos de 2026. De la misma manera que en el Plan Anual Normativo de 2025 había incluido los de 2025, y en el Plan Anual Normativo de 2024 los de 2024. Como para apostar ahora a favor del presidente de los giros de guion y las maniobras evasivas.