El hemiciclo aplaudió a León XIV durante siete minutos
Oídos sordos
El Gobierno no se da por aludido pese a la impugnación del Papa a sus políticas divisivas
Los socialistas celebran el aval de León XIV -según su interpretación- a su política migratoria y la regularización masiva y desoyen lo demás, a pesar de las cargas de profundidad de un discurso histórico
Ni Pedro Sánchez ni su Gobierno se han dado por aludidos en el histórico discurso pronunciado por el Papa ante las Cortes, a pesar de que León XIV dejó una decena de mensajes con un destinatario claro: el Ejecutivo que está tratando de meter el aborto en la Constitución (no lo logrará) o que en 2021 aprobó la ley de eutanasia.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, señaló, por el contrario, que son la «derecha y la ultraderecha» las que probablemente no estar «contentas» con las alusiones del Pontífice a la paz, el derecho internacional y los migrantes.
A esto último se agarraron los socialistas y la izquierda en general, al considerarlo el aval del Papa a la política migratoria del Gobierno y su regularización masiva. Sin embargo, si bien es cierto que el Pontífice habló de ofrecerles «vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración», también lo hizo de promover «el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida».
«En los dos grandes debates, no ya en España, no ya en Europa, en el mundo, que es la defensa de la paz, la defensa del derecho internacional y la defensa de la dignidad humana, el discurso del Papa es absolutamente concordante y coherente con la posición del Gobierno», se felicitó Bolaños.
Pedro Sánchez se vio con el Papa en la Nunciatura Apostólica antes de partir hacia la Carrera de San Jerónimo. Allí, según fuentes gubernamentales, el presidente le regaló un olivo -símbolo de la paz- y ambos compartieron «el éxito y la trascendencia» de la visita. El presidente destacó que ésta «consolida la relación bilateral y permite avanzar en dos prioridades que ambas partes comparten: la cooperación en materia migratoria y el compromiso con la paz y la estabilidad internacional», según las mismas fuentes.
Pedro Sánchez saludando al Papa
La alusión más clara de León XIV a las políticas del Gobierno de Sánchez fue cuando defendió: «Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia». Pero hubo más. También apeló a «una memoria histórica que busque la verdad y la reconciliación», que no es precisamente la Ley de Memoria Democrática de Sánchez. Y advirtió de que una mayoría parlamentaria no puede pasar por encima de todo: «Ese legado vive también en estas Cortes, cada vez que el legislador se pregunta cómo hacer que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar».
Sobre esto último recordó unas palabras de Benedicto XVI en el Parlamento Federal alemán, acerca de que la dignidad humana «precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada momento. El Papa también llamó a los gobernantes a «construir una convivencia pacífica y justa», en una legislatura en la que, recién iniciada, Sánchez construyó un «muro», y que ha está marcada por las leyes ideológicas del Gobierno de coalición. La mayoría de las veces, no obstante, estrelladas contra la realidad parlamentaria del PSOE. Y por si no había quedado claro insistió en la necesidad de «una palabra pública que respete a quien piensa distinto, instituciones puestas al servicio del encuentro».
Por el contrario, tanto Alberto Núñez Feijóo como Santiago Abascal recomendaron a Sánchez que afine el oído si no ha sabido interpretar las alusiones de León XIV a su gestión. El líder de los populares se refirió a las alusiones del Pontífice al «fortalecimiento de las instituciones» y a que «no hay instituciones sin convicciones». «En nuestro país tenemos un déficit de respeto a las instituciones y un profundo déficit todavía mayor de respeto a las convicciones», declaró, al tiempo que dijo compartir «de la a a la zeta» todo el discurso. Por su parte, el presidente de Vox agradeció que León XIV mencionara las mafias que trafican con inmigrantes y el derecho de todo ser humano a permanecer en su propia tierra. Y afirmó compartir con el Papa sus avisos sobre la polarización.
Todos los socios de Sánchez, salvo Podemos y el BNG, estuvieron en el hemiciclo. Incluso Bildu. Y todos aplaudieron con mayor o menor entusiasmo al término.