La presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el vicepresidente primero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis
La Mesa del Congreso ya vetó dos iniciativas de Vox que pedían elecciones y el grupo tuvo que reformular el texto
El órgano de gobierno de la Cámara sostuvo que «se invadían competencias constitucionalmente reservadas al presidente del Gobierno», como alegó ayer
La Mesa del Congreso, que está controlada por el PSOE y Sumar, decidió este martes no admitir a trámite una enmienda de Junts y otra del PP a una moción que los populares llevan al Pleno del jueves que pedían convocar elecciones. Como contó El Debate, fuentes del órgano de gobierno de la Cámara, que preside Francina Armengol, argumentaron que dichas enmiendas «invaden competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno».
Ante esto, desde Vox han denunciado que supone una «restricción de los derechos y libertades del pueblo español y de quienes les representan», una más, porque recuerdan desde el partido de Santiago Abascal que su grupo parlamentario llevó anteriormente dos iniciativas exigiendo elecciones y fueron también vetadas.
En concreto, en junio del año pasado Vox registró en la Cámara Baja una moción consecuencia de interpelación urgente sobre «las acciones que va a adoptar el Gobierno para recuperar la dignidad de las instituciones y restablecer la imprescindible estabilidad política», tras el informe de la UCO que acreditaba la existencia de una «organización criminal que operaba en el seno del PSOE y del Gobierno», y que motivó el ingreso en prisión de Santos Cerdán. En ella se recogía lo siguiente: «El Congreso considera que la gravedad de la situación política derivada de la existencia de la antedicha organización criminal requiere que el Presidente del Gobierno decida ejercer de inmediato la facultad exclusiva que le confiere la Constitución para disolver las Cortes y convocar elecciones generales».
Como recuerda el partido, la Mesa vetó esta moción y pidió a Vox que la reformulara, por lo que finalmente en vez de la convocatoria electoral, se requería al Ejecutivo que adoptara «las medidas necesarias para la asunción total de su responsabilidad política ante la situación», y fue votada en el Pleno.
La segunda iniciativa de Vox que fue inadmitida fue la proposición no de ley «contra la corrupción de Pedro Sánchez» que registró en mayo, en la que se pedía al Congreso en primer lugar condenar los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno, al PSOE y al entorno personal de Sánchez y en segundo lugar manifestar «la necesidad de una convocatoria inmediata de elecciones generales con el objeto de dar voz a los españoles en las urnas frente a la corrupción política, moral y económica que ha guiado la gestión» del presidente socialista.
La Mesa alegó entonces, tal como se recoge en el escrito firmado por el secretario del Congreso Fernando Galindo, que «no cabe que la Cámara invada competencias constitucionalmente reservadas al presidente del Gobierno».