Una fotografía del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, durante un homenaje en 2024
El Ayuntamiento de Ermua homenajeará el viernes a Miguel Ángel Blanco en el 29 aniversario de su asesinato
El asesinato del Miguel Ángel Blanco, de 29 años, causó una gran conmoción en la sociedad española y fue el principio del llamado «Espíritu de Ermua», una reacción ciudadana de repulsa y movilización conjunta contra la banda terrorista ETA
El Ayuntamiento de Ermua homenajeará el próximo viernes al edil del PP de esta localidad Miguel Ángel Blanco, cuando se cumplen 29 años de su secuestro y posterior asesinato por parte de la banda terrorista ETA.
En el mismo acto, que se desarrollará junto al monumento a las víctimas del terrorismo de San Pelayo, el Consistorio recordará también al peluquero de este municipio Sotero Mazo, a quien ETA mató a tiros el 6 de noviembre de 1980 en la localidad vecina de Eibar, cuando tenía 35 años.
Durante el homenaje, representantes municipales de Ermua llevarán a cabo una ofrenda floral en memoria de ambas víctimas de ETA y leerán una declaración institucional.
El asesinato del Miguel Ángel Blanco, de 29 años, causó una gran conmoción en la sociedad española y fue el principio del llamado «Espíritu de Ermua», una reacción ciudadana de repulsa y movilización conjunta contra la banda terrorista ETA.
Imagen del Ayuntamiento de Ermua
Homenaje en Madrid con Mari Mar Blanco
El Ayuntamiento del madrileño municipio de San Sebastián de los Reyes rendirá homenaje el próximo 14 de julio a Miguel Ángel Blanco, también con motivo del 29º aniversario de su asesinato a manos de la banda terrorista ETA, en un acto institucional que se celebrará a las 18.00 horas en la glorieta en honor a las Víctimas del Terrorismo, ha informado el Consistorio en un comunicado.
El homenaje, organizado por el Consistorio, estará presidido por la alcaldesa, Lucía S. Fernández, y contará con la presencia e intervención de la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Mari Mar Blanco.
El Ayuntamiento ha recordado que el asesinato del concejal del PP, ocurrido en 1997, fue «uno de los crímenes más horrendos» cometidos por ETA y supuso «un antes y un después» en el despertar de la sociedad española frente a la banda terrorista.