Canadair CL-415 del Ejército del Aire y del EspacioEFE

El testimonio de los hombres que combaten el fuego desde las alturas: «Luchamos para defender el tesoro más grande que tenemos»

El grupo 43.º Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire y del Espacio desvela como es el día a día de sus operaciones contra las llamas

Los pilotos que luchan contra los incendios forestales a bordo de hidroaviones Canadair CL-415 enfrentan operaciones de riesgo extremo en las que la pericia y el trabajo en equipo son la única barrera frente a la devastación: «Luchamos para defender nuestro mayor tesoro, que son nuestros campos», dice Francisco Javier Gimeno, capitán del 43.º Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire y del Espacio.

Francisco atesora más de 1.000 horas a bordo de estas aeronaves, con capacidad para cargar más de 6.000 litros de agua y «atacar la cabeza y los flancos de los incendios forestales», explica en una entrevista difundida por el Ejército del Aire. Uno de los aspectos que más impacta al escuchar al capitán es que los aviones no porten «ningún sistema de puntería» para detectar blancos. Las descargas se realizan con base en «la experiencia de los pilotos», lo que denota la gran habilidad de nuestros militares.

A pesar de la gran experiencia a sus espaldas, el capitán Gimeno sigue sorprendiéndose del tamaño de los incendios que han azotado Madrid y Ávila, dejando a sus espaldas «un paisaje desolador». Un escenario que afecta emocionalmente a los propios pilotos, entrenados para soportar situaciones de gran impacto, pero asombrados ante la magnitud de un fuego nunca antes visto en España.